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«Mi salida es lo mejor para todos»

El guardameta emeritense abandona las oficinas de Mareo tras rescindir su contrato./DAMIÁN ARIENZA
El guardameta emeritense abandona las oficinas de Mareo tras rescindir su contrato. / DAMIÁN ARIENZA

El club percibirá 100.000 euros si el jugador extremeño juega más de la mitad de los partidos el próximo año y el Leganés consigue la permanencia Cuéllar rescinde su contrato con el Sporting para firmar con el Leganés por dos temporadas

ANDRÉS MAESEGIJÓN.

Los niños del campus de Mareo descendían del autocar ubicado en el aparcamiento de las instalaciones de Mareo cuando la puerta de las oficinas se abrió. El guardameta Iván Cuéllar, vestido completamente de negro, con unas deportivas blancas, bajó, probablemente por última vez, los tres escalones exteriores del edificio. Con una carpeta en la mano, en la que previsiblemente llevaba la documentación de su rescisión de contrato, puso rumbo a su vehículo con cara seria después de haberse desvinculado del club en el que ha jugado las últimas nueve temporadas y con el que consiguió un ascenso a Primera División hace dos campañas.

«Mi salida es lo mejor para todos», susurró mientras recorría los pocos metros que separaban su coche de las oficinas. No quiso decir ni una palabra más. Esta mañana, a las 11 horas, se despedirá en la sala de prensa de El Molinón. Al igual que ocurrió con Nacho Cases hace unas semanas, el estadio se abrirá por última vez para un hombre cuya marcha divide al sportinguismo.

El consejo de administración al completo -Javier Martínez fue el último en incorporarse a la reunión mantenida ayer por la tarde en Mareo- estuvo presente en los últimos instantes de 'Pichu' como rojiblanco. Desde la entidad califican la operación como un traspaso del jugador, pero el Sporting solo recibirá 100.000 euros como compensación si el meta juega más de la mitad de los partidos de la próxima temporada y el Leganés mantiene la categoría. De no ser así, la marcha de Cuéllar le saldrá gratis al Leganés.

La marcha de Cuéllar supone un balón de oxígeno para Miguel Torrecilla porque el guardameta tenía una de las fichas más altas (un millón de euros en Primera y 600.000 en Segunda). La salida ofrece mayor margen de maniobra para un director deportivo que peina el mercado en busca de mejorar la plantilla con la que cuenta Paco Herrera en la actualidad.

Parte de la afición no entiende que se prescinda la próxima temporada de uno de los mejores jugadores de la plantilla. Al menos, así lo demostró el pasado curso al ser el más destacado de todos los rojiblancos. En el lado opuesto se encuentra el sector que no ve con malos ojos su traspaso porque entiende que Mariño es un recambio de garantías. Además, el canterano Dani Martín, de 19 años, apunta alto y en Mareo se quiere apostar por su futuro, aunque su llegada al primer equipo no será acelerada.

Era un secreto a voces. La salida de 'Pichu' Cuéllar estaba predestinada desde que el Sporting descendió el pasado mes de mayo en Ipurúa. El guardameta entiende que su etapa en Gijón ha llegado a su fin tras casi una década como rojiblanco. El propio Eibar, conjunto con el que no jugó el último encuentro en El Molinón de la temporada 2007-08 que significó el ascenso del Sporting porque ya tenía un acuerdo con los rojiblancos, sonó como uno de los posibles destinos del extremeño. No fue el único que se interesó por el portero. El Betis y el Leganés, este con especial interés tras la lesión de su guardameta Serantes, también preguntaron por su situación en Gijón. La tentativa de continuar su carrera profesional el Primera División, ayudó a decidir su marcha.

El camino de Cuéllar en el Sporting fue de menos a más. Su llegada a Mareo se produjo en el curso en el que el club regresó a Primera División tras diez años en el infierno. Las primeras temporadas para el extremeño supusieron las más difíciles de su carrera. En su estreno como rojiblanco se rompió el ligamento cruzado de su rodilla derecha, lo que le dejó fuera de la competición. Fue en San Mamés, en un partido ante el Athletic. Un año después, en un entrenamiento, volvió a sufrir la misma lesión, pero en la otra pierna, lo que supuso un duro golpe para el deportista.

Su regreso a los terrenos de juego se produjo con Juan Pablo como titular indiscutible bajo los palos. Le tocó entonces esperar su oportunidad. Esta llegó en Segunda División cuando el equipo regresó a la categoría de plata. Desde entonces no tuvo rival en la portería. Alberto García y Diego Mariño intentaron sin éxito hacerse con la titularidad, pero el extremeño nunca dio su brazo a torcer.

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