Santos comienza con buen pie

Michael Santos a punto de golpear el balón con su pierna derecha durante el entrenamiento de ayer en Mareo. /  ARNALDO GARCÍA
Michael Santos a punto de golpear el balón con su pierna derecha durante el entrenamiento de ayer en Mareo. / ARNALDO GARCÍA

El uruguayo busca en Gijón su mejor versión para triunfar en el fútbol europeo después de una temporada gris en el Málaga El jugador se encuentra «muy cómodo» con la afición y sus nuevos compañeros

A. MAESE GIJÓN.

A sus 24 años Michael Santos busca en España una oportunidad para triunfar en el fútbol europeo. La historia deportiva del joven uruguayo nace en su tierra natal. Desde bien pronto llamó la atención de los técnicos del Club Atlético River Plate de Montevideo.

Su debut llegó cuando tenía diecisiete años. En la temporada 2010-11 llegó a jugar un encuentro con el primer equipo. Desde entonces su crecimiento fue en aumento hasta hace tres campañas en las que firmó 21 goles en los 29 enfrentamientos que disputó con River.

Michael Santos siempre se define como «un hombre de equipo» y sus entrenadores destacan de él la entrega que pone sobre el terreno de juego como ya quedó demostrado el pasado domingo en El Molinón. El futbolista se mostró encantado con su nueva afición de la que dijo: «El ambiente fue impresionante pese a estar en Segunda División».

Como buen uruguayo, su ídolo desde pequeño es Álvaro 'El Chino' Recoba. Aquel mediapunta que destacó en el fútbol italiano, concretamente en el Inter de Milán con el que logró una UEFA, dos Ligas, dos Supercopas de Italia y dos Copas de Italia.

El salto a Europa de Santos se produjo la pasada temporada cuando recaló en el Málaga. Sus buen rendimiento llamó la atención del cuadro andaluz que no dudó en contratarlo para competir por hacerse un hueco en la delantera malacitana. Sus números no fueron los esperados porque tan solo participó en 14 partidos en los que logró anotar tres goles, uno al Sporting.

La competencia en el equipo dirigido por Míchel le llevaron a buscar una salida en su segunda temporada en España. Al atacante no le importan las categorías porque «el fútbol es siempre igual». Santos no se arrepiente de su decisión después de cambiar el Málaga por Gijón. Así lo admitió ayer en la Escuela de Fútbol de Mareo después de completar la sesión matinal. «Se sigue jugando once contra once con un balón», añadió el uruguayo.

Un jugador que agrada

Tan solo necesitó veinte minutos en el primer partido de la competición para dejar su sello en los terrenos de juego. Santos sustituyó a Stefan Scepovic en Santo Domingo y pese a que no llegó a disparar a portería, revolucionó a la defensa del Alcorcón con su velocidad.

«El uruguayo tiene que ser titular», se escuchaba entre los seguidores rojiblancos que acudieron a la cita de Alcorcón. Su papel en el campo no solo convenció a la afición, sino que también tuvo el aprobado de Paco Herrera que le concedió el premio de la titularidad en el estreno del Sporting en El Molinón.

En la primera parte Santos participó por detrás de Scepovic. Su papel no llegó a funcionar porque el centro del campo no pudo conectar con los delanteros. «Me gusta ser polivalente si es para ayudar al equipo», aseguró Santos.

Como cualquier delantero la preferencia del uruguayo es la de participar por el centro, pero en el caso de que el entrenador le necesite pegado a la línea de cal no pondrá impedimentos. Precisamente ese cambio, el que realizó Herrera al situarlo en la banda izquierda, fue el que le ayudó a mostrar su mejor versión ante el Lugo: «Estoy bien físicamente y me sentí muy cómodo con los compañeros y la afición».

Una asistencia y un gol son los números con los que concluyó una de las diez caras nuevas que ha contratado Miguel Torrecilla. Junto a Carlos Carmona, Santos fue el hombre más destacado del cuadro gijonés. El Sporting busca el camino hacia el ascenso y el delantero quiere ser una de las piezas importantes del proyecto. No será el único porque el jugador volvió a referirse a la afición. «Es fundamental para saber que están con nosotros y que nos acompañarán para intentar volver a Primera», señaló el atacante.

Integrado perfectamente tanto en el equipo como en la ciudad, Santos se mostró ansioso porque llegara el sábado para saltar de nuevo a un terreno de juego. Esta vez el rival es el Nástic de Tarragona. Equipo en el que militan dos exrojiblancos como son Juan Muñiz y Álvaro Bustos. «El entrenador ya nos ha hablado sobre el rival», subrayó el delantero, consciente de que lo fundamental «es ir con un plan para intentar jugar nuestro fútbol».

Independientemente del sistema que vaya a utilizar Herrera el próximo sábado, todo apunta a que Michael Santos continuará en el equipo inicial. Parece que al uruguayo le tocará partir de nuevo desde la banda porque el sistema con dos delanteros no funcionó ante el Lugo. La profundidad que ofrece pegado a la línea de cal puede desatascar un partido tal y como sucedió en el último encuentro.

Santos busca en Gijón su explosión como profesional. Sus primeros pasos como jugador del Sporting han agradado al entorno rojiblanco, convirtiéndose en el ídolo de El Molinón. Un gol y una asistencia son número más que aceptables para las dos primeras jornadas.

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