Santos: «Con los espacios arriba llegaron los goles»

Carmona celebra su gol, el primero del Sporting.
Carmona celebra su gol, el primero del Sporting. / P. CITOULA

El jugador uruguayo fue uno de las más vitoreados en la tarde de su estreno ante la afición rojiblanca | «Conecté bien con Santos, pero lo importante es mantener la portería a cero para poder puntuar», asegura Carlos Carmona

ANDRÉS MAESE GIJÓN.

Los rostros de los futbolistas describían a la perfección el estado en el que se encuentra el vestuario rojiblanco. La felicidad por conseguir los tres puntos y no haber defraudado a la afición es el resumen de un grupo que logró la primera victoria de la temporada. «Cuando el Lugo dejó espacios arriba y los encontramos, llegaron los goles», explicó Michael Santos, uno de los hombres más destacados de ayer en El Molinón.

El uruguayo se estrenó como goleador y actuó primero por detrás de Stefan y después en la banda izquierda, de donde nació el primer tanto de la tarde. «Soy polivalente y puedo jugar en todas las posiciones de arriba», incidió el atacante que se mostró sorprendido por el ambiente vivido en el estadio gijonés.

Otro de los hombres que sobresalió tras el descanso fue Carlos Carmona. El mallorquín comienza la nueva temporada de la misma manera que concluyó el pasado curso: haciendo goles. «Conecté bien con Santos», reconoció el rojiblanco sobre el partido que completó ante el conjunto gallego. Para el extremo, que en la segunda parte pasó a formar el centro del campo junto a Moi Gómez y Sergio, «lo primordial es que tuvimos la portería a cero para poder puntuar», admitió.

Tanto Santos como Carmona no fueron los únicos que cambiaron su posición cuando Herrera modificó el esquema. Rubén García abandonó la banda izquierda para adueñarse de la derecha donde mostró una gran versión. «Pude ayudar al equipo porque su lateral dejaba libre la zona», explicó el valenciano que también tuvo una mención especial para la afición del Sporting: «Lo hablé con Mariño en el vestuario. Esto es impresionante porque el Sporting viene de bajar y la gente se vuelca con el equipo a muerte».

Por otro lado, Scepovic abandonó el estadio con la ceja inflamada tras recibir un golpe. El serbio cabeceó un centro de Rubén García y una vez que conectó con el balón recibió una patada de un rival. «Ya le dije a Rubén que lo mejor hubiera sido que terminara en gol la jugada», bromeó el serbio que espera que el equipo «mantenga la regularidad en casa porque nos ayudará a conseguir el objetivo».

Uno de los últimos hombres en salir del estadio fue Diego Mariño. El guardameta se llevó el esférico firmado por sus compañeros por no haber encajado ningún gol durante los noventa minutos. El guardameta no dudó en señalar a los delanteros del equipo de los que dijo que «tenemos mucha pólvora en la parte ofensiva y hoy quedó claro en la segunda parte». El equipo ofreció dos caras bien distintas en el encuentro, pero tanto el vestuario como la afición prefieren recordar la de la segunda parte que fue de notable.

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