«¡Hay que seguir; no hay nada que no se consiga con trabajo!»

J. B. GIJÓN.

Aunque se le vio nuevamente muy preocupado con el contratiempo de Rachid, con el que charló durante varios minutos con rostro de seriedad y muchos gestos, Paco Herrera volvió ayer a dar paso a su lado más enérgico, tras una jornada previa de bajón, espoleando a sus jugadores durante toda la sesión del martes. Detuvo el entrenamiento en un momento, de hecho, para exigirles a sus futbolistas más agresividad en la presión dentro de un tono más íntimo y con instrucciones poco audibles. Poco después, el técnico volvió a levantar la voz para animar a sus jugadores. «¡Hay que seguir; no hay nada que no se consiga con trabajo!», bramó el catalán.

Alcanzar el parón, clave

Herrera tiene ante sus ojos tres encuentros vitales en un momento crítico. Tanto el club como Miguel Torrecilla mantienen su confianza en el técnico catalán y en que puede sacarlos adelante porque, a partir del parón navideño, la situación cambiará sustancialmente en algunos aspectos, aunque para ello se considera imprescindible finalizar el año con un ejercicio decoroso.

A la vuelta de vacaciones se espera la recuperación de la mayor parte de los futbolistas que se encuentran ahora mismo en la enfermería, con Sergio y Álex Bergantiños, además de los laterales y el propio Xandao, entre otros, con lo que la plantilla ganará competitividad. A esto se suma el hecho de que el próximo 1 de enero se abrirá el mercado y Herrera podría redondear su proyecto con un extremo, algo que le daría más variedad e imprevisibilidad al fútbol de este Sporting.

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