Sergio Álvarez recupera el mando

El regreso de Sergio Álvarez a la competición en imágenes, en el partido que disputó ayer el Sporting en El Molinón ante el Córdoba. / ARNALDO GARCÍA
El regreso de Sergio Álvarez a la competición en imágenes, en el partido que disputó ayer el Sporting en El Molinón ante el Córdoba. / ARNALDO GARCÍA

«Me encontré mejor de lo esperado porque cuesta regresar a la competición cuando estás tanto tiempo parado», afirma | El centrocampista completó con éxito el 97,7% de los pases que dio en el partido

ANDRÉS MAESE GIJÓN.

El himno del Sporting comenzó a sonar en El Molinón cuando Sergio Álvarez pisó el terreno de juego. Faltaban cinco minutos para que el reloj marcara las cuatro de la tarde. El avilesino, con el brazalete de capitán en su brazo izquierdo, guió al equipo hasta el centro del campo, desde donde saludó a los 16.120 espectadores que acudieron al estadio. Casi dos meses después de su lesión, el centrocampista regresaba a la competición.

«No creo que una persona tenga tanta influencia en un juego colectivo de once jugadores», comentó el propio futbolista nada más terminar el partido. Pero lo cierto es que Paco Herrera no dejó de añorarle y Rubén Baraja le alineó en cuanto pudo para hacerle jugar los 90 minutos el día que reaparecía tras su lesión en el gemelo.

La función del avilesino en el terreno de juego es clara. Cuando tiene el balón en su poder, no se complica. Busca al compañero más cercano para que este sea el que lance el ataque. En el momento que toca defender, el avilesino no deja de gesticular con sus brazos para tener a su equipo lo más junto posible, obstaculizando así las ofensivas rivales. «¡Juntos, juntos!», se le escuchó gritar en un saque de puerta de Diego Mariño.

Su primer contacto con el balón fue para despejar un peligroso centro desde la izquierda nada más comenzar el choque. Ayer le tocó jugar junto a Bergantiños en la medular, con Carmona y Rubén García en las bandas, y Santos y Carlos Castro como referentes en el ataque.

Sergio Álvarez tocó el balón 44 veces. No es un hombre que participe en exceso en el juego, pero sí es uno de los jugadores más seguros a la hora de mantener la posesión. Tan solo erró un pase, lo que significa que acertó en el 97,7% de sus intervenciones con el esférico.

Al igual que su compañero de fatigas, su perfil defensivo es de vital importancia para el conjunto de 'El Pipo'. Ante el Córdoba, Sergio recuperó 15 balones y cometió dos faltas, las cuales evitaron dos contragolpes del rival.

Pero su función no solo se basa en aspectos defensivos y ofensivos. Cuando un compañero falla en un pase, es el primero en levantar las manos y aplaudir el intento. Ayer lo hizo con Álex Pérez, cuando este se equivocó en un pase a Barba, y con Pablo Pérez cuando buscaba el cuarto tanto local, pero su disparo lo despejó el meta del Córdoba.

Ayer Sergio Álvarez se partió la cara por el Sporting. Literal. El partido se detuvo debido a una acción fortuita con un rival. Los tacos le magullaron el rostro y tuvo que ser atendido por los servicios médicos.

La brújula del cuadro gijonés volvió para estrenar el año con una victoria. Su presencia en el campo aporta un plus a un equipo que necesita mejorar los números de la primera vuelta para alcanzar el objetivo.

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