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Sporting | Sergio: «Ver al equipo sufrir desde fuera duele mucho más»

Sergio Álvarez intenta dar un pase ante Álex Pérez, durante el entrenamiento, con Bergantiños y Rachid al fondo. / ARNALDO GARCÍA
Sergio Álvarez intenta dar un pase ante Álex Pérez, durante el entrenamiento, con Bergantiños y Rachid al fondo. / ARNALDO GARCÍA

«No creo que mi ausencia haya condicionado al equipo en las últimas semanas», afirma el centrocampista

ANDRÉS MAESE GIJÓN.

Rondaban los veinte grados cuando la plantilla del Sporting comenzó a trotar sobre el terreno de juego. A pesar de la agradable temperatura, uno de los hombres de Rubén Baraja se ejercitó con unas mallas que le cubrían las piernas. Ese no era otro que Sergio Álvarez. El futbolista del Sporting ha vuelto esta semana a hacer lo que más le gusta. Jugar al fútbol. Su reaparición en los terrenos de juego se produjo con el regreso del equipo al trabajo tras unos días de vacaciones. «Mi ritmo aún es más bajo que el de mis compañeros, pero estoy muy feliz», comentó el centrocampista, que vivió el desplome del cuadro rojiblanco en la Liga desde la distancia.

«Ver al equipo sufrir desde fuera duele mucho más». Fueron las palabras con las que resumió el rojiblanco su ausencia debido a la lesión que sufrió durante el calentamiento en el encuentro ante el Valladolid el pasado doce de noviembre. En el mes y medio que estuvo apartado de los terreno de juego, el Sporting vivió el cambio de inquilino en el banquillo.

Rubén Baraja sustituyó a Paco Herrera al frente del conjunto sportinguista, una permuta que para el asturiano afectó al vestuario: «Siempre que se produce una destitución del entrenador parece que los futbolistas se activan un poco más». Dicha activación no está relacionada, según Sergio, con el compromiso de la plantilla. «En este equipo tanto la actitud como el compromiso son incuestionables», afirmó el rojiblanco.

Sergio Álvarez es uno de los capitanes del Sporting y, tal y como comentó Baraja, es un futbolista que «aporta mucho tanto dentro como fuera del terreno de juego». El primer encuentro del centrocampista lo jugó ayer ante un micrófono. Al avilesino le tocó portar el brazalete y dar la cara antes de que finalice un año para olvidar en la parcela deportiva. El objetivo del cuadro gijonés no es otro que remontar el vuelo en la competición doméstica. «Siempre he defendido a este equipo y a mis compañeros y lo seguiré haciendo. Tenemos una buena plantilla», subrayó el centrocampista, que espera estar a disposición el próximo seis de enero para enfrentarse al Córdoba.

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Dispuesto a todo

Pese a que 'El Pipo' y los servicios médicos no quieren tomar riesgos con el jugador, fue el propio Sergio Álvarez el que se apuntó al estreno del equipo en el 2018: «¿Si voy a poder jugar? Si completo todos los entrenamientos de la semana estaré preparado para hacerlo. Otra cosa es que el entrenador decida ponerme».

La lógica dice que, si el avilesino está en plenas condiciones, será de la partida para recuperar el equilibrio que se perdió desde el primer minuto que el Sporting jugó sin el centrocampista sobre el terreno de juego. «No creo que mi ausencia haya condicionado al conjunto en las últimas semanas», hizo hincapié el hombre que tantas veces echó de menos Paco Herrera en sus últimos encuentros al frente del equipo gijonés.

Ahora es Rubén Baraja el que medirá la importancia de Sergio en el centro del campo. Por el momento, su toma de contacto es de dos días, los suficientes para que el rojiblanco afirme sobre el juego que solicita el nuevo técnico que «nos ha insistido en que juguemos como equipo, que seamos sólidos y que con el balón intentemos dominar. Siempre desde el orden».

En las dos primeras jornadas de trabajo tras las vacaciones navideñas, el cuerpo técnico ha confeccionado sesiones para que la plantilla vuelva a recuperar sensaciones tanto en el verde como con el balón. «Estos dos días hemos trabajado aspectos tácticos para que todos cojamos tacto con el esférico. Y eso es algo que a mí me viene muy bien para poder igualar mi estado físico al de los demás», apuntó el rojiblanco.

Antes de dirigirse al comedor, donde todo el equipo almorzó junto, Sergio Álvarez quiso despedirse del 2017 pidiendo un deseo al nuevo año: «Quiero salud, que nos respeten las lesiones. Tenemos que trabajar con el máximo compromiso para sacar esto adelante».

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