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Sporting | «Este equipo puede dar el nivel juegue quien juegue. Tenemos fondo de armario»

Jordi Calavera, en uno de los vomitorios de acceso a la Tribunona, con la zona este de El Molinón al fondo./ARNALDO GARCÍA
Jordi Calavera, en uno de los vomitorios de acceso a la Tribunona, con la zona este de El Molinón al fondo. / ARNALDO GARCÍA

Jordi Calavera, lateral del Sporting considera que el equipo rojiblanco tiene el calendario más difícil de los tres principales candidatos al ascenso directo

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

Dos pequeños tatuajes con la frase 'Always blessed' (siempre bencedido) asoman muy cerca de los tobillos de Jordi Calavera (Cabra del Campo, Tarragona, 1995). «Soy muy religioso. Cualquiera que vea mi taquilla en el vestuario se da cuenta», explica el lateral catalán en las entrañas de El Molinón mientras posa para las cámaras de EL COMERCIO. Convertido en una pieza clave en los esquemas de Baraja, Calavera encara mayo con la ambición de prolongar el buen momento del Sporting y culminar mayo con el mayor éxito de su carrera: un ascenso a Primera.

-Imagino que cuando decidió aceptar la oferta del Sporting el pasado verano lo hizo pensando que el equipo llegaría al tramo final de la temporada en una situación similar a la actual.

-Cuando me decanté por venir a Gijón fue porque pensaba que podía vivir todo esto. También por la afición que tiene detrás, por la historia del club, por la entidad de los jugadores que estaban en la plantilla en aquel momento. A nivel individual estoy en un momento muy bueno. Tengo la confianza del míster y de los compañeros, que me ayudan mucho al ser el joven del equipo. Estoy muy contento por eso, pero también por la racha del equipo. Estamos en posiciones como para hacer cosas grandes.

-A nivel individual las cosas le están saliendo bien. Es una de las piezas inamovibles para el entrenador y ha sido titular durante toda la temporada, excepto en los partidos en los que estuvo lesionado.

-Creo que he ido de menos a más. Al principio me costó un poco porque no estaba acostumbrado a jugar con tanta gente y con tanta presión, al hecho de tener que ganar cada partido o puntuar... Al final uno vive cosas y momentos, aprende de los errores y crece. Creo que este año está siendo fundamental para mí para seguir creciendo como jugador y ser más maduro y más sólido. Me está viniendo como anillo al dedo.

-¿Qué les ha dado Rubén Baraja para que hayan experimentado un cambio tan grande respecto al equipo de la primera vuelta?

-El míster tiene una manera de trabajar muy exigente. Cuida mucho los detalles: el peso, la grasa, los horarios de los entrenamientos, los análisis de los partidos, los vídeos individuales... Eso te da unas cosas que creo que marcan la diferencia en la categoría. La Segunda es muy ajustada y esos detalles son los que te hacen estar arriba o no. Creo que el equipo necesitaba un cambio porque estaba psicológicamente hundido. No teníamos ya prácticamente ideas, lo probábamos todo y no nos salía nada. Al final el aire nuevo nos vino muy bien.

-Curiosamente, el partido que lo cambió todo pese a la derrota fue el derbi.

-Sí, el derbi fue un punto de inflexión para nosotros. Nos miramos al ombligo y vimos que teníamos que meter una marcha más todos y cambiar muchas cosas. Nos estaban perjudicando los pequeños detalles. Creo que el equipo dio la cara, se supo sobreponer a la situación. El siguiente partido en casa era muy complicado, ante el Numancia, pero ganamos y el equipo cogió confianza. Luego desgraciadamente pasó lo de Quini. Era una persona muy querida y fue un mazazo para todos, pero eso también nos dio muchas fuerzas para seguir.

-Decía hace unos días Diego Mariño que el calendario del Sporting es el más complicado de entre los tres equipos que están peleando por el ascenso directo.

-Estoy cien por cien con Diego. Creo que tenemos un calendario muy jodido. Ahora tenemos al Zaragoza que se juega posiciones de 'play off'; luego tenemos al Barcelona B, que se juega no descender; luego vas a Tenerife, que también quiere meterse en 'play off'; luego viene el Granada a El Molinón... Nos viene un calendario en el que todos se están jugando algo. Eso es bonito, pero también difícil. Tenemos que ir en todos al cien por cien para poder ganarlos.

-Da la impresión de que una de las bazas del Sporting de cara al final es la amplitud de su plantilla.

-Puede ser. En la plantilla puede dar el nivel juegue quien juegue. Tenemos fondo de armario. Lo más importante es que hay una competencia muy sana. Cada uno tiene su rol y sabe lo importante de entrenar bien, porque en cualquier momento puedes entrar y jugar. Se está demostrando. En ese mes en que no estuvo Michael Santos, por ejemplo, entró Nano y lo hizo muy bien. Nosotros nos respaldamos unos a otros.

-La sociedad que forma en la banda derecha con Carlos Carmona se ha convertido en una de las señas de identidad del equipo. ¿Cómo está viendo al balear?

-Para mí tener a un futbolista como Carmona por delante es todo un lujo. Todos sabemos lo que es capaz de hacer con la pelota. A mí me da una libertad muy grande a la hora de tirar para arriba porque se mete muy bien por dentro, sabe asociarse muy bien y me entiendo a la perfección con él. También hace un trabajo fundamental que no se ve a nivel defensivo.

-Otra de las piezas destacadas está siendo Diego Mariño. Solo llevan encajados tres goles en los últimos doce partidos.

-Mariño está en un gran momento de forma. Para mí es el mejor portero de la categoría y lo está demostrando no solo por dejar la portería a cero. Sus paradas nos han dado muchos puntos. Ojalá siga así.

-El mensaje del míster ha calado en el vestuario. En cada comparecencia evitan poner el foco más allá del próximo partido.

-Tienes que mirar solo el partido siguiente. Si piensas más allá te puede entrar ansiedad. Ahora nos toca Zaragoza y estamos centrados al cien por cien en eso. Ya tendremos tiempo de pensar en el siguiente.

-¿Ni siquiera ha mirado fotografías de los últimos ascensos del Sporting para comprobar cómo puede encontrar la ciudad dentro de no mucho tiempo?

-Mentiría si dijera que no. Está claro que el ascenso es un sueño para todos y tiene que ser muy bonito vivirlo desde dentro, pero sería un error pensar en ello a estas alturas. Somos conscientes de que aún quedan cinco partidos y no nada decidido, ni mucho menos. No debemos caer en la euforia porque aún no hemos conseguido nada.

-¿Qué tal está transcurriendo la experiencia en Gijón?

-Muy bien, la verdad. Estoy muy contento aquí. Mi pareja está viviendo conmigo y estamos encantados. Es una ciudad que nos gusta mucho a los dos. Vivimos en Viesques y solemos ir por el Parque Fluvial a pasear al perro y a la playa. Son nuestras zonas favoritas.

-Precisamente su perro se convirtió hace un mes en una estrella mediática en las redes sociales por un vídeo en el que aparece viendo un partido del Sporting con una camiseta suya.

-(ríe) Se llama Baloo por el personaje del Libro de la selva. Lo tengo desde el 2 de octubre. Lo trajimos de un criadero de Mallorca y nos está acompañando aquí en Gijón por primera vez. La verdad es que porta bien. Es un buen perro y ya un sportinguista más.

-¿No existe ninguna cláusula en el contrato que lo vincule al Sporting más allá del 30 de junio?

-No, es una cesión pura por un año, pero yo ahora mismo no pienso en mi futuro, solo en el próximo mes. Que pasen estas cuatro semanas, que podamos conseguir el objetivo y luego veremos lo que pasa.

-¿Ha recibido alguna comunicación por parte del Eibar acerca de su futuro?

-El Eibar suele hacer un seguimiento especial a los seguidos. Tanto el año pasado como este ha venido una persona del club a verme en directo a prácticamente todos los partidos. El trato con ellos es muy cercano, muy familiar. Veremos qué pasa.

-El miércoles tendría el corazón dividido en el partido entre el juvenil del Sporting y el del Barça, donde juega su hermano Josep.

-Cuando hay familia de por medio siempre tira la familia, pero mi hermano no tuvo la suerte de jugar y ya quería que ganara el Sporting. Él juega de mediocentro. Lo comparan mucho con Busquets. Es muy alto y tiene mucha calidad y sangre fría.

-¿Cómo va la organización de su campus?

-Este año lo haremos del 25 al 28 de junio. Es la segunda edición. Lo organizo en Tarragona con uno de mis mejores amigos, Roger Bonet. Está jugando en el Rápido de Bouzas, pero se ha lesionado del ligamento cruzado y está en Tarragona moviéndolo. Me gusta mucho todo el fútbol base y queremos que sea un campus muy familiar. Los entrenadores tienen todos el título y son amigos de toda la vida. Lo hicimos el año pasado por primera vez y tuvimos unos sesenta niños. Acabamos muy contentos.

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