«El Sporting ha acertado de pleno con la contratación de Paco Herrera»

Roberto Fernández, la pasada temporada, desvía un balón durante un partido.
Roberto Fernández, la pasada temporada, desvía un balón durante un partido. / EL PROGRESO DE LUGO

«Me quedó la espina de no haber podido estrenarme como rojiblanco en Primera División» Roberto Fernández Alvarellos. Portero del Lugo

JAVIER BARRIO JAVIBARRIO@ELCOMERCIO.ES GIJÓN.

«Todavía soy abonado del Sporting», apunta a EL COMERCIO Roberto Fernández Alvarellos (Chantada, 1979). «El otro día me dijeron que el club ya estaba cerca de los 24.000 abonados, pues que sepa que el seis mil trescientos no sé qué soy yo», remata desde algún punto de Lugo con una sonora carcajada. Ha pasado el tiempo, pero 'Gati', con algo más de acento de la tierra en su léxico, mantiene intacto su cariño por Gijón, donde conserva una residencia y por donde se deja caer de vez en cuando. El domingo, en el estreno local del Sporting, tendrá que hacerlo por motivos de trabajo.

-¿Todavía le llaman 'Gati'?

-Cuando alguien me dice 'Gati' desde la grada, algo que me ha pasado en Lugo e incluso en Granada, es seguro de Gijón o está relacionado con el Sporting de alguna forma. A nivel futbolístico todo el mundo me llama Roberto.

-¿Se acuerda de quién le puso el apodo?

-Cristian Díaz, el central argentino. ¿Se acuerda? ¡'El Camión'! Luego volví a coincidir con él en el Granada. Estaba allí como delegado.

-Acaricia ya los 400 partidos como profesional.

-Me quedan siete. Llevo 393 entre Primera y Segunda. Tengo ilusión por alcanzarlos.

-¿Cómo se ve el fútbol a los 38?

-Supongo que sé gestionar las situaciones y los partidos, incluso las decisiones, de forma diferente. El futbolista que pasa de los 35 años es porque se ha cuidado muchísimo y también porque las lesiones le han respetado. Pero, sobre todo, porque ha tenido mucha ilusión y ganas de trabajar y mejorar en este fantástico deporte. Yo por suerte he tenido todo eso. Tengo mucha ilusión y soy muy ganador y competitivo.

-¿Y los jugadores han cambiado?

-No creo. Quizá han cambiado más los equipos, sobre todo por el dinero de las televisiones. Los grandes se han hecho más grandes. La Segunda, por el contrario, creo que está más igualada que la Primera. A los equipos que descienden les cuesta arrancar.

-¿Se ve con más cuerda?

-Los objetivos que me planteo ahora mismo son año a año. ¡Fíjese en lo que pasó con Neymar! De la noche a la mañana se marchó. No me planteo más que vivir el presente y tratar de hacerlo lo mejor posible.

-¿Qué representa el Sporting en su vida?

-Mucho. Le tengo un cariño especial. Gijón es mi segunda casa. El Sporting, junto al Granada, es el club que más ha influido en mi carrera. Allí estuve seis años fantásticos en los que disputé 199 partidos. Eso me lo guardo para siempre. A nivel individual logré el Trofeo Zamora y un ascenso. Después siempre me sentí muy querido por la afición. Nunca lo he olvidado.

-Le faltó estrenarse en Primera con el Sporting, ¿no?

-Está claro. Es la espina que me queda, pero son circunstancias del fútbol. En aquel momento no había llegado a un acuerdo para renovar con el club. Fueron pasando las jornadas y al final acepté la propuesta de Osasuna, pero peleé por aquel ascenso hasta la última jornada. Pero sí, me habría gustado estar en Primera con el Sporting. La afición es ejemplar y me sentía muy querido.

-Pero tuvo que decidir.

-El club estaba en un proceso de incertidumbre. No se sabía qué podía pasar. Estaban contentos conmigo, pero no me habían pasado una propuesta de renovación. Me decían que esperase hasta el final de la temporada, pero no podía hacerlo. Y tenía el recuerdo de la lesión de Pablo Álvarez (se rompió la tibia y el peroné en 2006, cuando ya había llegado a un acuerdo para fichar por el Dépor). Si hubiera tenido una oferta seria, habría cambiado la situación, pero no podía esperar hasta junio. Cualquier lesión me habría podido dejar sin trabajo al año siguiente. Buscaba la estabilidad de mi familia.

-¿Le marcó mucho esa lesión de Pablo Álvarez?

-Digamos que me dio que pensar. Un jugador puede tener una lesión en cualquier momento.

-¿Ha vuelto por El Molinón?

-Como futbolista estuve con Osasuna y con el Granada. Como espectador sí que he venido a ver algunos partidos. Me coincidió alguno del Sporting de 'los guajes', pero también en Primera.

-Conserva el récord de imbatibilidad del Sporting: 831 minutos sin lamentar un gol.

-Me llena de orgullo. También, lo que le decía antes, el Trofeo Zamora y llegar a los 199 partidos con el Sporting. No es fácil estar tantos años en un club.

-Le recuerdo subido a una portería de El Molinón en aquel loco 15 de junio de 2008. ¿Se llevó algún souvenir del ascenso?

-¡La red de esa portería! La tengo enmarcada en casa.

-Ahora es uno de los capitanes del Lugo en apenas dos temporadas. ¿Tanto impone?

-(Risas). Estoy muy contento. Es el equipo de mi tierra. Imagínese qué orgullo ser jugador del Lugo y uno de sus capitanes. Este es un club muy trabajador y que está haciendo las cosas muy bien. Es verdad que es una ciudad pequeña, pero todos ayudamos y poco a poco vamos creciendo.

-¿Y sobrevive el culto al balón entre tanto cambio de entrenadores y jugadores?

-La idea del equipo se mantiene. Ha llegado un muy buen entrenador (Francisco), con métodos nuevos, y ha dado su toque particular a alguna situación concreta. Pero el ADN sigue siendo el de un equipo combinativo. Eso se mantiene. El míster ha sabido preservar la esencia.

-Tiene una dura competencia con Juan Carlos en la portería.

-Es una competencia sana. Hace años todo el mundo tenía fijos un portero, un delantero y un central. Hoy en día lo normal es que haya dos metas que luchen en igualdad de condiciones por un puesto. La competencia es sana, buena y necesaria.

-Pero el domingo sí que le apetecerá a usted jugar más...

-Me encantaría. El otro día no pude jugar en el primer partido, pero me gustaría hacerlo en El Molinón, claro. Es cosa del míster. Si tengo la suerte de jugar, bien. Si no, a apoyar a muerte al equipo. Se verá un buen partido.

-¿Qué le dice la nariz de lo que va a pasar?

-El Sporting quiere la primera victoria en casa y saldrá a por el partido, pero a nosotros nos gusta tener el balón. Creo que habrá ocasiones para los dos y que el equipo que se adelante tendrá mucho ganado. Esa igualdad se verá mucho en estas primeras jornadas.

-¿Le gusta lo que ve en Gijón?

-Creo que han acertado de pleno con Paco Herrera. Los equipos que descienden muchas veces se vuelven locos con el perfil del entrenador. Herrera es un grandísimo profesional. Y Torrecilla, por otra parte, es un hombre de fútbol y que sabe muchísimo. Espero que tengan mucha suerte.

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