Sporting

El Sporting afina su melodía

Instante en el que Borja Viguera sortea la oposición de Riesgo y se dispone a marcar pese al esfuerzo de Gálvez.
Instante en el que Borja Viguera sortea la oposición de Riesgo y se dispone a marcar pese al esfuerzo de Gálvez. / ARNALDO GARCÍA

Los gijoneses hacen tres tantos al Eibar, en el estreno de Quintero, en una cita en la que pudieron golear | El equipo de Paco Herrera, muy práctico en su fútbol, noqueó al de Mendilibar con una defensa sólida y un ataque contundente

JAVIER BARRIOVILLAVICIOSA.

Convenció el Sporting en una prueba de altura y ante un rival corajudo y con pedigrí de Primera. El equipo de Herrera se entregó al pragmatismo ante el Eibar en un amistoso en el que interpretó otro repertorio, más contragolpeador -especialmente en la primera mitad-, pero tan eficaz en defensa como productiva su cosecha en el área rival. Empieza a tararear una agradable melodía este equipo que pudo terminar goleando al Eibar, en un bolo de verano eso sí, pero en una cita en la que hubo contacto, brega y vientos muy cercanos a los que soplan cuando las balas ya no son de fogueo.

Sin tener todavía el cuajo con el balón por el que suspira Herrera, el Sporting gustó en el primer acto. Cierto es que no dio casi palique a la pelota y que cimbró con la presión del equipo de Mendilibar, pero defensivamente apenas concedió, simbolizando mejor que nadie esa solidez el italiano Barba. Inmaculado en su cometido, pocos reproches pudieron hacérsele al central, que ahogó en la nada al brasileño Charles, en otro tiempo objeto de deseo de Torrecilla. No hubo noticias del delantero, salvo un cabezazo que sacaron en la segunda mitad entre el propio Barba y la soberbia intervención de Whalley, salido desde el banquillo.

Sporting
Mariño (Whalley, m. 58); Lora (Canella, m. 45), Quintero (Juan Rodríguez, m. 80), Barba, Lillo; Sergio (Cristian, m. 80), Bergantiños (Nacho Méndez, m. 58); Carmona (Pablo Pérez, m. 45), Viguera (Rubén García, m. 45), Moi Gómez (Pedro Díaz, m. 58); y Scepovic (Castro, m. 58).
Eibar
Riesgo; Capa (Cote, m. 75), Gálvez, Paulo, Arbilla; Escalante, Dani García; Alejo, Sarriegi (Kike, m. 75), Bebé; y Charles.
Goles
1-0: minuto 21, Scepovic. 2-0: minuto 33, Viguera. 2-1: minuto 38, Alejo. 3-1: minuto 58, Rubén García. 3-2: minuto 67, Bebe.
Árbitro
González Fuertes, del Comité Asturiano. Amonestó a Lillo (m. 42) y Cote (m. 84).
Incidencias
Lleno en Les Caleyes. La recaudación fue para el Lealtad. Lora y Dani García fueron los capitanes al inicio. Sacó el Eibar.

El Sporting compareció en Villaviciosa, en su prueba más exigente hasta la fecha, con un equipo muy próximo a un once titular atendiendo a las piezas que maneja hoy en día Herrera, que necesita los últimos remates de Torrecilla. Lo que más comentarios suscitó en Les Caleyes fue la línea defensiva, con Lillo desplazado al lateral zurdo y el debutante Quintero asociado con Barba. Muy correcto estuvo también el colombiano.

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El balón corrió los primeros metros amarrado a los pies de Carmona, quien celebró su renovación con dos madrugadoras bellezas, una con túnel incluido ante Arbilla, pero que no prosperaron. Sacudido el avispero, el Eibar dio más cuartelillo a la pelota, buscando las líneas de alta velocidad que tiene en los costados como fórmula para atacar. Mendilibar envidó con fuerza desde el comienzo, con Capa, Bebe o Dani García, entre otros, guardándose a algún titularísimo como Enrich y Pedro León. El equipo que planteó, en cualquier caso, no fue de farol. Gobernó la posesión, buscó la pérdida del Sporting con la presión y percutió con insistencia por la derecha. Capa y Alejo persiguieron las costuras de Lillo como improvisado zurdo, aunque tampoco tenían mucho recorrido sus aventuras.

Acechaban los 'armeros', pero sin violentar a Mariño. Y, por si acaso, aguardaba en su sitio Barba, quien, al lado de Quintero, sobresalió. El italiano irradia cierto magnetismo. Soba con elegancia el balón y tiende poco a la rifa, incluso con presión. Tendrá que testarse en la interminable vida de Segunda, pero gusta su manifiesto de intenciones.

El burbujeante empacho de balón eibarrés, sin embargo, resultó de lo más infructuoso. Porque antes descorchó la botella el Sporting en una acción de estrategia tras una entrada poco amistosa de Escalante sobre Carmona, con una marcha más. El balear pateó el balón parado a la zona sensible de Riesgo y Scepovic, poderoso dentro del área, se elevó para conectar un precioso cabezazo ante el que se venció Riesgo, impotente.

Sobrepasada la media hora, el marcador engordó con el segundo. Cómodos con su rol, los rojiblancos volvieron a cantar bingo en un error grosero de Dani García, que mandó un pelotazo suicida hacia su retaguardia sin reparar en la posición de Viguera. El riojano sorteó a Riesgo y embocó a portería vacía. En pleno desmelene gijonés marcaría Alejo, en una acción en la que los rojiblancos protestaron un control con la mano, que cortó la crecida. El cronómetro volaba por el minuto 38.

El partido se desbocó en la segunda mitad. Las riendas se aflojaron y el balón corrió sin dueño. Ya con Canella, Pablo Pérez y el explosivo Rubén García en el campo -Mendilibar fue más rácano con los cambios-, el bombardeo fue por barrios. Mariño puso nerviosa a la grada en dos acciones en las que buscó una salida de balón limpia. Al otro lado, el malhumor de Mendilibar registró un pico de decibelios con el tercero del Sporting. Moi Gómez sintonizó con Rubén García, que se giró como una aguja y pateó raso con la derecha para ganar a Riesgo.

El intercambio de golpes prosiguió, con Nacho Méndez y Pedro Díaz ya en el verde, con un misil de Bebe que dejó clavado a Whalley, que, por otra parte, dejó un buen regusto. Fue maquillaje. La factura del Sporting pudo ser más gorda si Pablo Pérez no hubiera estrellado su delicatessen en el larguero, en una carrera con Cote, y si el rabillo de Pedro Díaz hubiera detectado la presencia de Castro. El partido se consumió con un susto de Quintero, diluido en un calambre propio de la pretemporada, y un agradable subidón de verano.

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