Un defensa duro de mollera

Álex Pérez, en el partido ante el Rayo Vallecano, con el casco para proteger su cabeza. / ARNALDO GARCÍA
Álex Pérez, en el partido ante el Rayo Vallecano, con el casco para proteger su cabeza. / ARNALDO GARCÍA

Álex Pérez regresó a la titularidad con un casco y terminó el partido con pequeños mareos debido a un choque fortuito en los instantes finales

A. MAESE GIJÓN.

Rubén Baraja recuperó a uno de sus dos centrales titulares para el enfrentamiento con el Rayo Vallecano. Lo hizo después de viajar a Huesca con Guitián, Juan Rodríguez y Víctor Ruiz dadas las ausencias por lesión de Barba, Quintero y Álex Pérez. Este último obtuvo el permiso médico para poder regresar a la competición la semana pasada. Su baja médica quedó atrás en el momento en el que el 'Pipo' le incluyó en la lista de convocados para recibir al líder de la categoría en El Molinón.

Álex Pérez es un futbolista que ha experimentado varias etapas en el mundo del fútbol. Sus primeros pasos en el Getafe, con 19 años, fueron prometedores. Tal fue así, que su debut en Primera no tardó en llegar. Pero su trayectoria, en un mundo en el que uno pasa de lo más alto a lo más bajo en cuestión de meses, sufrió un cambio drástico.

Después de un mal año en los Estados Unidos, el zaguero recibió la llamada del Valladolid, en el que aprovechó para regresar al fútbol profesional. Quizás por ello, el central no quiere dejar pasar la mínima opción que tenga para volver a pisar los terrenos de juego.

Los servicios médicos del Sporting tuvieron que calmar su ansia por abandonar la enfermería rojiblanca después de sufrir una doble fisura craneal en el encuentro ante el Sevilla Atlético. Si hubiese dependido del propio jugador, Álex Pérez hubiera jugado ante el Huesca, aunque su cabeza aún no estaba preparada para ello porque las lesiones no habían cicatrizado lo suficiente.

Protección extra

El madrileño volvió a ejercitarse con aparente normalidad la semana pasada en Mareo. La protección con la que juega ahora al fútbol acaparó todas las miradas en su primer entrenamiento con el grupo. Después de haber estado dos semanas en reposo total, el zaguero apareció con un casco que cubría su cabeza para evitar males mayores. «Estoy cómodo, aunque estaría mejor sin él», señaló al término del choque ante el Rayo Vallecano.

El defensa concluyó el partido con leves mareos y no pudo celebrar la victoria porque se dirigió inmediatamente después del pitido final al vestuario. «Al principio estaba bien, pero recibí un golpe y estuve un poco mareado», reconoció Álex Pérez, que recalcó que «llevar casco no es un impedimento para jugar».

Ningún futbolista quiere perderse el tramo final de la competición. Las diez últimas jornadas entran en acción y el defensa madrileño es un claro ejemplo del compromiso que tiene el vestuario por lograr el ascenso a Primera. A la vuelta del madrileño se sumará la de Barba esta semana. El italiano tiene opciones de estar disponible para Almería.

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