El Sporting ataca con todo

Juan Antonio Sastre, José Manuel Arboleya, María Dolores Requena y Manuel Ángel Díaz, los primeros, delante de la taquilla de El Molinón, con una gran cola detrás para retirar las entradas del partido ante el Rayo. / DANIEL MORA

El club vende en una tarde 1.350 entradas para la cita del sábado, con El Molinón camino del lleno

Javier Barrio
JAVIER BARRIOGijón

16.55 horas. Hace un frío que corta en la calle. «Que pela», matiza sonriente un aficionado, emocionado por el cañonazo pegado por el Sporting en El Alcoraz la noche anterior. A la espalda de la tribuna Oeste, una larga cola de seguidores, serpenteante y creciente, aguarda paciente su turno para garantizarse una entrada para el espectáculo del sábado. El Rayo midiendo la crecida del equipo de Baraja (El Molinón, 20.45 horas). La hilera, que nace en la ventanilla de las taquillas, da la vuelta a la esquina y alcanza los establecimientos comerciales. Juan Antonio Sastre, José Manuel Arboleya, María Dolores Requena y Manuel Ángel Díaz, los primeros de la fila.

El sportinguismo ha entrado en erupción, estimulado por el manotazo que el plantel de Baraja ha dado a las alturas de la clasificación, poniendo patas arriba la lucha por el ascenso. La persiana de las taquillas se abrió ayer, anticipando lo que se avecina el sábado. El Molinón bordeará, si no lo abraza, el lleno para impulsar a sus futbolistas en una cita crucial, eléctrica, necesaria para que el Sporting siga dando carrete a su brutal escalada hacia el ascenso directo. Un pulso de gallitos para el que, en apenas tres horas, en la tarde de ayer, el club despachó unas 1.350 entradas, dejando ya agotadas las localidades de la grada y tribuna Este y tribuna Sur. Entre hoy y mañana se esperan consumir las más de 2.000 que quedan a la venta.

Más Sporting

La zancada es firme, sorpresiva y larga. Tanto que el Rayo y el Huesca, vencido en la fría noche del lunes en El Alcoraz con rotundidad, sienten los pasos. El hachazo que la tropa de Baraja ha pegado a la renta de los de Rubi se concreta en una quita de once puntos en cinco jornadas, que han mermado su mullido colchón a los cinco puntos. Igual que el Rayo, que llegará a Gijón sabiendo que una derrota le dejaría con el aliento del Sporting en el cogote. Así el 'golaverage' se pondría, tanto con unos como con otros, de parte de los inquilinos de El Molinón, donde Baraja ha levantado un imperio: 21 puntos de 21. Este subidón casero, que el sábado se pondrá a prueba en un reto de magnitud, enlaza con una riada de datos notables que han atornillado al grupo rojiblanco entre los candidatos al ascenso directo, del que pueda quedar a dos puntos el fin de semana.

28 puntos de 39 posibles

Mariño lleva 584 minutos sin tensar la cara por un gol rival. Y hay más brotes verdes. 28 puntos de 39 posibles ha conseguido Baraja en los trece partidos que ha dirigido, en los que solo ha dejado de marcar en la laboriosa salida a Lorca, y ha cerrado el portón en nueve. Son números de candidato al premio gordo, los segundos mejores en las seis últimas citas, en las que el Sporting se ha embalado: 16 puntos de 18 posibles y cuatro victorias consecutivas. Recientemente solo se vio un equipo tan en forma en el curso 2008-2009. Tras aquel aterrizaje forzoso en Primera, el conjunto de Preciado también encadenó cuatro triunfos consecutivos. El precedente de los cinco de cinco, si se gana el sábado, estaría ya en el final de la 1998-1999. El Sporting actual llega desbocado, cargando con todo.

Síguenos en:

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos