El Sporting juega a dos bandas en Córdoba

Los futbolistas del Sporting, en el calentamiento de la última sesión de la semana./DAMIÁN ARIENZA
Los futbolistas del Sporting, en el calentamiento de la última sesión de la semana. / DAMIÁN ARIENZA

Busca un punto para garantizar el tercer puesto, pero reduce riesgos en el once ante el 'play off'

Javier Barrio
JAVIER BARRIOGijón

Con los sentidos repartidos, jugando a dos bandas, un partido de cuerpo presente y otro con estrategia de anticipo, el Sporting dará carpetazo esta tarde en Córdoba al curso regular. Será en una jornada de palpitaciones, febril. Iniciada a las 20.30 horas -en horario unificado para acrecentar esa sensación de vértigo-, el aficionado la pasará con la oreja cosida al transistor en el desenlace más emocionante que se recuerda en Segunda. Por arriba y por abajo, extremos de una larga trama que representan con fidelidad los dos contendientes del Nuevo Arcángel. En la azotea, la cuadrilla de Baraja, que tendrá que armonizar la garantía del tercer puesto, la persecución de ese suculento punto, dosificando fuerzas para un 'play off' que ya asoma a la vuelta de la esquina. Huyendo del incendio a Segunda B, el Córdoba de José Ramón Sandoval.

Pragmático, el entrenador del Sporting ha pasado las últimas horas pesando y recalculando riesgos. Cualquier decisión tiene miga. Valorando la búsqueda del tercer puesto, por supuesto, que lleva el partido de vuelta a El Molinón en las dos eliminatorias, promete el pase de ronda si la igualdad en el marcador no se desequilibra tras la prórroga, y concede una jornada más de descanso que el rival de turno para encarar el primer partido de la fase decisiva. Pero por encima de cualquier cosa, Baraja no quiere pegarse un tiro en el pie frente al primer envite del 'play off' con alguna cicatriz producida por el calor del Arcángel. Tampoco dejará pasar la ocasión de otorgar un respiro a algún elemento con exceso de kilometraje. Sergio, por ejemplo.

Porque el avilesino verá el partido de Córdoba desde casa. Ha intentado el cuerpo técnico refrescar sus piernas frente al primer partido del 'play off', apartándole de la dinámica de la competición. Primero, con una semana de descarga. Después, prescindiendo de sus servicios para Córdoba. La suya fue la ausencia más sonada de la convocatoria antes de que el equipo partiera hacia la ciudad de la Mezquita. También dejó eco el vacío de Juan Rodríguez. En su caso, por unos problemas musculares de difícil digestión para Baraja. Opositaba con firmeza el gallego a la titularidad, asociado a Barba para evitar arriesgar con Álex Pérez, caminando sobre el alambre con cuatro tarjetas amarillas. La elección, por fuerza, ha quedado reducida al madrileño y a Quintero, candidato número uno, pese a que no ha catado la competición desde que el exfutbolista del Valencia llegara al banquillo de El Molinón.

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A partir de ahí, las combinaciones son múltiples. Puede haber oportunidad para Pablo Pérez, Álex López o Hernán... Parece claro que Jony y Rubén García iniciarán la tarde sentados en el banquillo del Arcángel. Salvo que el partido se desmadre y tome la delantera el Zaragoza, que visita al Barcelona B y también flirtea con las rotaciones, el extremo puede que ni llegue a pisar el rectángulo. La responsabilidad de embalar la izquierda será exclusiva de Isma López. Aunque en ese complejo equilibrio que garantice un equipo competitivo, que pueda pescar en el río revuelto de Córdoba, habrá piezas engrasadas por la competición. Como Álex Bergantiños, Barba, Carmona o Canella. Puede que incluso Santos. Está por ver lo del uruguayo, hambriento de competición tras el mes y medio que se pasó de secano. Un elemento intimidante siempre para el rival.

En tierra se quedaron el ya citado Sergio, Viguera, Nano Mesa, Juan Rodríguez y Guitián, estos tres con problemas físicos, todos ausentes en la bajada de persiana de la temporada regular en Segunda. La garantía del tercer puesto muestra varios caminos para el Sporting. La autopista más directa: puntuar en Córdoba. Acabaría la discusión. Y si no hay cosecha en el Arcángel, aguardar a que el inestable talento del Barcelona B, ya descendido, pero incontestable rey de la anarquía, una moneda al aire, descoyunte al Zaragoza dejando las cosas como están.

Más curro anticipa la jornada del Sporting en Córdoba, bravo, oxigenado con la llegada de José Ramón Sandoval y que anuncia para la justa un escenario sin una butaca libre. El preparador madrileño maniobra como nadie en situaciones límite. Discurso popular para la grada, motivador en el vestuario, ha levantado un equipo que yacía moribundo, recortando trece puntos a la salvación, que pisan sus jugadores ahora mismo tras un gol agónico en Reus. Aunque la mayor incidencia la ha ofrecido el cambio de la propiedad, con la llegada del empresario local Jesús León y de Luis Oliver, responsables del fichaje sonado de José Antonio Reyes.

Un punto para los dos

Conserva intacta su calidad el utrerano, con una trayectoria de pedigrí. Magistral en el último pase, con incidencia en la mejoría del Córdoba, su falta de físico, no obstante, delata que se encuentra en el crepúsculo de su carrera. Todo lo contrario que Sergi Guardiola, el santo al que reza todo el cordobesismo. Sin ser un delantero tradicional, atornillado al área, expresa una pegada soberbia, con 21 goles, y un aporte sobresaliente a sus compañeros, con ocho asistencias. El punto fuerte de este oponente, de gatillo fácil, pero que resbala con frecuencia de atrás. De ahí que Sandoval haya buscado un andamio más consistente con cinco defensas. Un punto podría ser suficiente para ambos. Dependerá de la jornada. Dependerá de si alguien se consume en el sótano antes de lo previsto.

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