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«El Sporting de Herrera lo va a hacer bien»

David Villa, a su llegada al entrenamiento de la selección, ayer por la mañana./EFE
David Villa, a su llegada al entrenamiento de la selección, ayer por la mañana. / EFE

David Villa espera que el derbi «sea una gran fiesta del fútbol asturiano y haya un gran ambiente» | 'El Guaje' conversa con EL COMERCIO durante la concentración con la selección en vísperas del decisivo encuentro ante Italia. «No me vuelvo loco con el futuro», asegura

E. P. O. / J. A. G.MADRID/GIJÓN.

Si hay alguien feliz en la concentración de la selección española en Las Rozas ese es sin duda David Villa. 'El Guaje' vuelve a una convocatoria del equipo nacional tres años después de su último partido en el Mundial de Brasil. Sonríe cuando observa su retrato junto al resto de internacionales y saca el móvil para guardar la imagen de recuerdo. Aquel joven imberbe al que Aragonés dio la primera oportunidad en febrero de 2005, en Almería acabó por convertirse en el máximo goleador de la historia del equipo nacional. A pesar de los galones que porta, fruto de su currículum, Villa regresa a 'La Roja' sin perder la humildad con la que afronta cada uno de los retos.

Las peticiones de entrevistas se han multiplicado estos días. 'El Guaje' atiende estoicamente todas las peticiones tanto de los medios como de los aficionados que acuden a Las Rozas en busca de su autógrafo. Nada diferente a lo que ha hecho desde que empezó a jugar en el Sporting. En esa vorágine saca tiempo para atender a EL COMERCIO. Antes, detiene su mirada en la portada del pasado martes, donde destacaba su imagen, captada en el momento de su llegada a la concentración de la selección. Una referencia que le hace ilusión, como todos los mensajes que aterrizaron en su móvil desde Asturias cuando se hizo oficial la lista de la selección.

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Él ya lo sabía. El propio Lopetegui se lo avanzó en una conversación telefónica. «Estaba en el hotel concentrado con mi equipo y sonó el telefóno», describe el delantero de Tuilla que, nada más colgar con el seleccionador, llamó a su mujer para comunicarle la noticia. De la emoción, confiesa entre risas, su padre Mel le quitó el teléfono. «Están muy contentos porque saben la ilusión que tenía», añade.

Antes de cada convocatoria, revela el exjugador del Sporting, se acostaba con el «gusanillo», expectante ante la posibilidad de regresar a una lista de la que salió abruptamente en 2014. «De lo que más orgulloso me siento -precisa- es de haber podido defender la camiseta de la selección». Tiene palabras de agradecimiento para mucha gente pero se detiene en Julen Lopetegui. No en vano, recuerda, fue a verlo hasta Nueva York. «Si me ha llamado imagino que le gustó lo que vio», apostilla.

Es difícil hablar con Villa y no preguntarle por el Sporting. Puede estar a miles de kilómetros que nunca pierde de vista lo que hace el club de sus amores. «Veo bien al equipo de Paco Herrera, tiene muchas caras nuevas y es díficil valorar la calidad de la nueva plantilla pero estoy seguro de que lo va hacer bien».

Nada más terminar el partido de la última jornada en Nueva York, Villa voló para España y sacó tiempo para ver el encuentro ante el Lugo. «Hicieron un gran partido», elogia el delantero langreano que expresa su confianza en que el equipo recupere la categoría perdida esta misma temporada. «Espero que consigamos subir a la primera», asegura el jugador, que mantiene mucho contacto con los futbolistas que integraban la hornada de cuándo él dio el salto al primer equipo. Gente como Miguel, Blin, Pablo Álvarez o Samuel, entre otros.

En el horizonte asoma el derbi. Un partido que seguirá con pasión y con los nervios de cualquier sportinguista. Si bien recuerda que la disputa del duelo de rivalidad regional es triste, «por el descenso rojiblanco» la pasada temporada, considera que es el momento de disfrutarlo y «vivir la alegría» de un partido de este calado. «Espero -prosigue- que sea una gran fiesta del fútbol asturiano y que se viva un gran ambiente». Y termina admitiendo su deseo de que la victoria caíga del lado gijonés.

Queda una semana para el partido que concita la atención de toda Asturias. Antes es tiempo de pensar en la selección y en el envite de mañana ante Italia, que puede suponer el retorno de Villa al once de 'La Roja' . El delantero de Tuilla se confiesa «emocionado» por el recibimiento del grupo y no quiere oír hablar de futuro ni de su posible convocatoria para el Mundial de Rusia. «No me vuelvo loco», ataja. «Quiero disfrutar el presente y pasarlo bien», reconoce el 'Guaje', que ha tenido oportunidad de reencontrarse con su amigo Pepe Reina, que ayer cumplía 35 años, los mismos que tiene él. «Casi me parte la espalda del abrazo que me pegó y tengo que volver a Nueva York», afirma entre risas.

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