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El Sporting quiere pasar de nivel

Paco Herrera, en el inicio del entrenamiento de ayer desarrollado en el campo número 2 de Mareo, da instrucciones a sus futbolistas./ARNALDO GARCÍA
Paco Herrera, en el inicio del entrenamiento de ayer desarrollado en el campo número 2 de Mareo, da instrucciones a sus futbolistas. / ARNALDO GARCÍA

La plantilla se conjura para «tratar de dar un golpe sobre la mesa» en Vallecas Aspira a romper el maleficio en el territorio de un rival directo tras las experiencias en Soria y Pamplona

JAVIER BARRIOGIJÓN.

Con las pulsaciones retornando a una frecuencia más calmada, Paco Herrera reunió ayer a sus futbolistas en el círculo central del número 2. Les estimuló y felicitó por un buen trabajo durante la mañana. Todos los presentes replicaron con un sonoro aplauso, absorbiendo el grupo esa energía positiva en una semana que desemboca con una ascensión a un puerto de categoría especial.

El vestuario ya dirige una ambiciosa mirada al encuentro del domingo frente al Rayo (Estadio de Vallecas, 18 horas), trufado de alicientes por el enérgico momento de ambos proyectos. Traerá la cita un barniz nostálgico, por un lado, con el reencuentro de los rojiblancos con Óscar Trejo, el genio que alumbra el fútbol de los madrileños, y el portero Alberto García, asentado en la titularidad y muy querido por el sportinguismo durante su estancia de tres años en Gijón. Pero, eclipsando estas cuestiones, la contienda brindará al Sporting la oportunidad de confirmarse frente a un rival de su mismo pelaje y en territorio extraño, dos circunstancias con las que ha derrapado el equipo de Herrera siempre que se han presentado juntas esta temporada.

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Quieren pasar de nivel los rojiblancos y recuperar crédito tras los desmayos de Soria y Pamplona. «Tenemos ganas de hacerlo bien contra uno de los de arriba. Ya hicimos un partido muy serio en León y tenemos que ir a Vallecas a buscar las mismas sensaciones: crearles problemas desde el orden», reflexiona en voz alta Isma López, uno de los seis jugadores que reúne EL COMERCIO para testar el estado de ánimo del vestuario ante la cita del fin de semana, con los dos equipos igualados en 18 puntos, a uno del ascenso directo. «El Rayo es un equipo que está consiguiendo resultados muy positivos y juega en casa, aunque, si estamos bien y salimos concentrados, podemos ganar a cualquiera. Tenemos un equipo para ir con ambición a cualquier campo», confirma el navarro.

Casi todos, con sus matices y reservas, consideran el viaje a Vallecas una buena ocasión para alcanzar la confirmación en la categoría y proclamar que este Sporting va en serio, sobre todo si se logra desarmar al mejor equipo de la ajetreada última semana de competición. «No tenemos que redondear nada porque estamos a un punto del líder», atempera Mariño, quien martillea, por otra parte, en que la competición todavía está en pañales y todo está lejos de ser definitivo. Pero, admite, «una victoria ante un equipo como este nos daría mucha moral y una alegría mayor que en otros partidos; se puede decir que un triunfo tendría un doble valor por ser el Rayo un rival directo y estar en una buena dinámica, con la posibilidad de dejarle a tres puntos».

Intercede Stefan Scepovic, ansioso por subir de nivel, ambicioso en Vallecas. No obstante, el serbio anticipa dificultades y un choque de alto voltaje por la tendencia alcista del Sporting y el Rayo. «Será un partido difícil porque ellos llegan en un buen momento, logrando nueve puntos de nueve en la última semana», contextualiza. A renglón seguido, sin embargo, pone en valor el poderío del Sporting, que ya derrotó al Lugo, segundo clasificado: «Hemos jugado partidos contra equipos que están arriba, pero tenemos que intentar dar un golpe sobre la mesa en Vallecas y sacar los tres puntos, que no será fácil».

Sergio articula un discurso más medido y contenido, anclado en la fiabilidad que ha manifestado el Sporting en las tres últimas jornadas, con siete puntos rebañados de nueve posibles. «Creo que en León ya dimos una imagen diferente a la de los partidos en Soria y Pamplona. Tenemos que seguir así, siendo sólidos defensivamente y teniendo una regularidad de puntos», sostiene. El solitario gol que ha recibido Mariño en los tres últimos partidos atornilla su sentencia, que hila con el momento del Rayo y de un viejo conocido. «Nos vamos a competir contra un gran equipo, que tiene a Trejo. Cuando me enteré de su fichaje por el Rayo me dio un poco de rabia porque es un jugador que marca la diferencia. Espero que el domingo no esté a su máximo nivel», desea con una pícara sonrisa.

Recoge las reflexiones de sus compañeros el gallego Álex López, que muy posiblemente tendrá que esperar una semana más para retornar a la normalidad por una lumbalgia, y prolonga. «El Rayo está muy bien y empieza a encontrar su estilo; es un buen momento para dar ese golpe sobre la mesa, situarnos bien y abrir un poco de brecha», observa, sintonizado con Jordi Calavera: «Tenemos que ser el equipo que somos en casa y ser prácticos arriba para intentar solucionar el encuentro cuanto antes». Y ganar más crédito.

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