El Sporting se reencuentra en Albacete con Nico Rodríguez

Paco Herrera, entre Toni Cruz y Nico Rodríguez, el día de su presentación con Las Palmas. /  CANARIAS 7
Paco Herrera, entre Toni Cruz y Nico Rodríguez, el día de su presentación con Las Palmas. / CANARIAS 7

El director deportivo gijonés también coincidió con Herrera, con el que mantuvo una gélida relación durante el año del ascenso de Las Palmas

J. BARRIO GIJÓN.

El Sporting se reencontrará el domingo con Nico Rodríguez, que se marchó en silencio de Mareo tras el descenso de categoría y con un legado muy negativo a sus espaldas, acentuado por la falta de sintonía que siempre tuvo con Abelardo, un proyecto histórico por el volumen de sus incorporaciones (16) y un catastrófico último año a lo largo y ancho del calendario. Aunque, con todo, el técnico siempre se mantuvo como un elemento respaldado públicamente por el consejo. No tuvo esa confianza, sin embargo, de otros estamentos del club, que mantuvieron distancia y se mostraron discrepantes con la forma de proceder de Nico Rodríguez.

Tras su discreto despido al final de la pasada temporada, sin reflexiones sobre lo sucedido, el Albacete le abrió la puerta para que liderara su retorno a Segunda División, ampliando su trayectoria y sus horizontes hasta el club domiciliado en el Carlos Belmonte, propiedad en la actualidad de la empresa Skyline. Desde entonces, sus ojos han observado muchos partidos de la categoría, incluido el Sporting, al que ha visto en directo en varias ocasiones, como sucedió en el Reino de León y en otros campos.

Otra historia

Nico Rodríguez también tiene su historia con Paco Herrera, con el que coincidió en Las Palmas en la temporada 2014-2015, que desembocó en un ascenso. La suya fue una relación poco fluida desde el inicio, con el director deportivo gijonés participando en los entrenamientos del conjunto canario como un integrante más del cuerpo técnico. Aquello generó cierta tensión con el ahora técnico del Sporting, que nunca vio con buenos ojos esa situación. Todo, en cualquier caso, se atajó con el despido de Nico Rodríguez al trascender su negociación con el Sporting.

A esa gélida relación contribuyó, según informaron en su momento desde Las Palmas, una proposición de Nico Rodríguez para destituir a Herrera durante aquel año que no prosperó por la negativa de Miguel Ángel Ramírez, presidente de Las Palmas. «La forma de trabajar de Nico Rodríguez es distinta a la de Miguel (Torrecilla) y seguramente los años hacen que yo tenga más compromiso o cercanía con Miguel», deslizó el técnico del Sporting en una entrevista con EL COMERCIO.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos