Sporting

El Sporting no supera sus miedos

Jony, en el partido del sábado, protege un balón ante la entrada de Fede Vega. / PASCU MÉNDEZ
Jony, en el partido del sábado, protege un balón ante la entrada de Fede Vega. / PASCU MÉNDEZ

El equipo de Rubén Baraja hipoteca sus opciones de luchar por el ascenso en cada desplazamiento | Los rojiblancos, con un fútbol muy pobre en sus visitas y entregados al momento de Jony, se quedan a cinco puntos del 'play off'

JAVIER BARRIO GIJÓN.

Hay una teoría que comienza a propagarse como la pólvora entre el sportinguismo, ganando cada vez más adeptos, vinculada al cansino ritmo que lleva el equipo. Acelera en casa, pero juega con el freno de mano echado lejos de El Molinón, desinflándose en el momento de la verdad. El valor insuficiente del concepto «hacer la goma», se repite con insistencia. Y, mientras tanto, se consumen las jornadas -solo faltan quince partidos- y el 'play off' sigue siendo única y exclusivamente un deseo que no llega ni a rozar. Con la persiana bajada el domingo, la distancia con el sexto se incrementaba hasta los cinco puntos por la vitamina extra con la que cuenta el Numancia de sus dos duelos con los rojiblancos.

Con el ritmo de puntuación actual no se alcanza la tierra prometida. Lo asegura la tendencia de Rubén Baraja, implacable en casa, pero deficiente fuera. Suma un escuálido punto de doce posibles. Esa pobre cosecha está ahogando las aspiraciones del proyecto, que en las nueve jornadas que cumple bajo el mando del vallisoletano solo ha llegado a acercarse a los dos puntos del 'play off' después de las dos victorias consecutivas en El Molinón frente al Córdoba y el Alcorcón. El resto del tiempo ha sido un desquiciante tira y afloja que ha generado un tráfico importante en la zona media-alta de la clasificación. Hay siete equipos enzarzados en seis puntos.

La imagen del equipo como forastero va a juego con sus resultados. Ya van ocho desplazamientos sin ganar. Dentro de tres jornadas se cumplirá una vuelta. En Lorca volvió a imponerse un Sporting miedoso, con poca capacidad para generar fútbol y situar al oponente contra las cuerdas, con el agravante de que el equipo murciano estuvo al nivel que se le presupone a un firme candidato a bajar.

Más Sporting

Sorprendió, en ese sentido, el planteamiento de Rubén Baraja, especialmente por el desplazamiento de Michael Santos a la banda derecha. El uruguayo ya dio síntomas de incomodidad cuando se le incrustaba en la banda, aunque fuera en la izquierda, durante la etapa de Paco Herrera. El trivote, mientras, fue una medida encaminada a corregir la debilidad defensiva.

El '16', sin acompañamiento

Preocupa también la exagerada dependencia que el equipo manifiesta de Jony. Aupado a la titularidad frente al Nástic, el ascendiente del cangués en el Sporting no ha hecho más que crecer, coincidiendo con una bajada brutal en el rendimiento de otros compañeros. Hasta el punto de que en Lorca, pese a que no acertó con el penalti, fue de largo el argumento más contundente con el que embistió el Sporting al equipo de Fabri. Del '16' salieron siempre las mejores ocasiones. El cangués, sin respaldo y muy vigilado, se expresó como el futbolista más terco de los rojiblancos en la búsqueda de la victoria. Pero, como en el Tartiere, volvió a tocar sin acompañamiento, siempre a expensas de que se sacara otro conejo de la chistera en algún momento. Con muy pocos minutos, el canario Nano Mesa también ofreció pinceladas de interés.

Dejando a un lado el drama de los penaltis, que cuenta con un capítulo propio, el Sporting tampoco fue capaz de sacar el máximo provecho a su primera portería a cero en siete partidos fuera. Y, mientras tanto, el reloj sigue corriendo en su contra.

Síguenos en

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos