Los últimos vestigios de un aliado eterno

Pablo Caballero, actualmente en el Almería, celebra un tanto con el conjunto lucense.
Pablo Caballero, actualmente en el Almería, celebra un tanto con el conjunto lucense. / E. C.

El Lugo ha sufrido una transformación casi completa en las dos últimas temporadas y apenas se parece al que arrancó un empate 'in extremis' en Gerona

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

Algunas camisetas rojiblancas del Lugo aún se dejan ver por El Molinón los días de partido. Hace poco más de dos años, el 7 de junio de 2015, el conjunto gallego se convirtió en una especie de segundo equipo para los sportinguistas tras firmar un heroico empate frente al Girona en la última jornada liguera que catapultó al conjunto de Abelardo hacia la Primera División. En los días posteriores, con las calles de Gijón aún en plena resaca por la fiesta del ascenso, los pedidos procedentes de Asturias agotaron varios productos y tallas en la tienda oficial del Lugo, especialmente de su segunda equipación, con el dorsal número 3 y el nombre del autor del gol decisivo, Pablo Caballero.

De aquel Lugo poco queda ya en este curso que acaba de comenzar. En el equipo que visita mañana El Molinón permanecen cuatro futbolistas que vivieron de cerca todo lo que rodeó a la cita de Montilivi, aunque solamente Iriome y Pita participaron en el partido. El cuadro gallego ha sufrido una profunda transformación en las dos últimas temporadas tanto en la parcela administrativa como en la deportiva. Tres días después de jugar en Girona, el empresario Tino Saqués tomó los mandos de la entidad como presidente. Su llegada al cargo acarreó el adiós de la cara más visible del proyecto anterior, el técnico Quique Setién, que cerró así una etapa de seis temporadas en las que dejó asomar su particular libro de estilo futbolístico.

Saqués puso entonces el banquillo en manos de Luis Milla, aunque su apuesta resultó fallida, siendo destituido en mitad de la temporada. Su puesto lo ocupó durante unos meses un hombre de la casa, José Antonio Durán Rivas, que logró evitar el descenso. El pasado año, la directiva lucense dio la gestión de la nave deportiva a Luis César Sampedro, que tuvo al equipo coqueteando con los puestos de 'play off' durante buena parte del campeonato y finalizó en novena posición. El técnico gallego recibió una oferta de renovación, pero finalmente prefirió iniciar una aventura nueva en el Valladolid. Su sustituto, el joven Francisco cuenta con doce incorporaciones sobre la base de la temporada reciente. Entre las nuevas caras destacan el delantero uruguayo Sergio Díaz y el exrojiblanco Guille Donoso.

Tampoco el actual Sporting tiene ya mucho que ver con la plantilla de 'Guajes' que siguió a distancia el final del Girona-Lugo sobre el césped del Villamarín hace dos años. Solo Isma López, Lora, Sergio Álvarez, Carlos Castro, Rachid y Carmona sufrieron con las dudas y la incertidumbre que llegaban desde Montilivi en aquella calurosa tarde de junio sevillano.

Los héroes del Lugo para el sportinguismo han tomado distintos caminos. Quique Setién, el padre del equipo, entrena este año al Betis tras su experiencia de la última temporada y media en Las Palmas. El veterano portero José Juan, que tuvo varias intervenciones decisivas cuando el marcador señalaba el 1-0 en Girona, milita desde este curso en el Elche, de Segunda B. El autor de la jugada por la banda derecha en el minuto 91 del partido, el extremo Toni Dovale, ha fichado por el Bengaluru Football Club indio tras dos años sin continuidad en el Leganés y el Rayo Vallecano. Su centro al área lo cazó con un histórico remate de cabeza el argentino Pablo Caballero, que terminó su contrato con el conjunto gallego el pasado 30 de junio y se ha enrolado en el Almería. Su gol, a mil kilómetros de distancia del estadio donde jugaba el Sporting, permanece aún en la memoria de los aficionados como uno de los momentos clave en la historia rojiblanca reciente.

Fotos

Vídeos