«Jugar en Segunda no habrá sido un paso atrás si conseguimos el ascenso»

Álvaro Jiménez, que lucirá el dorsal '25', saluda a los aficionados durante su presentación. / ARNALDO GARCÍA

«Me da igual en qué banda actuar. No tengo problema», asegura el extremo cordobés durante su presentación

JAVIER BARRIO GIJÓN.

Dicen sus más allegados que Álvaro Jiménez (Córdoba, 1995) trae el descaro incorporado de serie. Especialmente dentro de un rectángulo, con un balón de por medio y rivales a los que sortear, aunque tampoco anda canino fuera. «¿Definirme? Como uno mejor se define es en el campo. Podría decir algunas acciones, pero mejor esperamos a este domingo o al que viene y lo vemos», respondió ayer con una sonrisa que rezumaba confianza en sus posibilidades. Con el '25' en la trasera, el veloz extremo andaluz fue presentado ayer como la última incorporación del equipo. Lo hizo como cedido por el Getafe, pero a través de una operación en la que, como explicó ayer EL COMERCIO, Miguel Torrecilla consiguió incluir un derecho de tanteo por el 50% de su pase en el próximo mercado de verano. El otro porcentaje restante corresponde al Madrid, el club en el que maduró desde los 14 años.

«Si conseguimos subir a Primera no sentiré que haya dado un paso atrás en mi carrera», atajó tras el entrenamiento matinal, pese a su descenso desde la élite, completamente entregado a la causa: «Si el míster quiere y puede, estoy disponible para el domingo». Sonreía Torrecilla. En el retrovisor del jugador quedaban unos días extraños y convulsos, con un cambio de rumbo después de que el Málaga no pudiera inscribirle al superar el tope salarial. Torrecilla, que le seguía con el rabillo del ojo desde el inicio del mercado, no dejó pasar la oportunidad, anticipándose a otros clubes: «Ya sabe todo el mundo lo que pasó. Estaba casi hecho, pero se dio como se dio y me salió la opción de venir aquí, que era una de mis prioridades. La afición del Sporting siempre me ha encantado y esta es una ciudad muy bonita. Me dijeron que no me iba a arrepentir y estoy muy contento de haber llegado».

Más Sporting

La presencia de Isma Cerro, su mejor amigo desde los tiempos de Valdebebas y por el que visitó Mareo hace unos meses, en el tramo final de la temporada, facilitó todavía más la digestión de la decisión. «Vine a verlo por los 'play off' del Sporting B. Es mi mejor amigo», confirmó, apreciando sobre las instalaciones de su nuevo equipo que «son increíbles y el tiempo facilita que el césped esté rápido, que me gusta». Se le vieron ya algunas pinceladas de su vertical fútbol sobre ellas. Velocidad y desborde. Ayer, eso sí, siempre por la derecha. «Me da igual en qué banda. Donde me mande el míster. No tengo ningún problema en jugar por cualquiera de las dos porque estoy bastante cómodo saliendo hacia fuera o hacia dentro», terció el extremo, que también se reencontrará en el Sporting con Molinero, compañero suyo en los dos últimos años.

Un futuro más amplio

No descartó el nuevo futbolista rojiblanco disfrutar de una época más amplia en Gijón de lo que ahora estipula su contrato, que añade ese derecho de tanteo. «El Sporting y esta ciudad son de Primera y he venido para intentar conseguir el objetivo», avisó primero. «Si conseguimos el ascenso y los representantes, los clubes y todos se ponen de acuerdo, estaría encantado (de seguir)», remachó poco después. También bajó un poco la guardia y concedió algo más sobre sus habilidades en el campo: «Soy rápido, tengo visión de juego, me gusta asociarme con mis compañeros, y, si me dejan, marcar algún gol de vez en cuando».

A su lado, Miguel Torrecilla le presentó como un «especialista de banda que ha desarrollado toda su carrera por la derecha y algunas veces por la izquierda», siempre, puntualizó, «con velocidad, verticalidad y descaro en el uno contra uno». El director deportivo redondeó su boceto del extremo agregando que «siempre ha sido bueno en asistencias y aporta goles».

Síguenos en:

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos