El banquillo de Baraja tiene gancho

El banquillo de Baraja tiene gancho

Tres de los cinco goles que lleva el equipo en este inicio han sido firmados por futbolistas de refresco

J. BARRIO GIJÓN.

El banquillo de este Sporting, que mejora y aumenta su rendimiento con la maduración de los partidos, tiene gancho. Una pegada brutal. Lo demuestran las estadísticas, que insinúan en estas tres primeras jornadas un proyecto con más recursos para exprimir los noventa minutos de un partido que su antecesor. Era una de las grandes demandas de Rubén Baraja, en consenso con Miguel Torrecilla, considerando que la plantilla del año pasado era menos rica en recursos, sobre todo para cambiar el ritmo de los partidos.

Esta temporada, en los segundos actos de las funciones, las modificaciones que ha efectuado el entrenador vallisoletano hasta la fecha han tenido una eficacia casi máxima y muy directa, contabilizando tres futbolistas que salieron desde el banquillo, por ejemplo, tres de los cinco goles que suma el Sporting en este arranque de la competición. Nada de apagones en el tramo final de los partidos, cuando se necesita más gas.

El explosivo y oportuno golazo de André Sousa en Alcorcón, a falta de un puñado de segundos para el final, abrió la vía de los revulsivos. Tan al límite estuvo el fogonazo del portugués, sobre la bocina, que el pitido final pilló al centrocampista en plena celebración con el sportinguismo. Recogió el testigo el finlandés Robin Lod, remachando un centro dentro del área al fondo de la red en el minuto 81 del partido frente al Nástic. Y también celebró Nacho Méndez el pasado domingo, en el choque ante el Extremadura, en el minuto 87. Los tres habían calentado en la banda para ser incluidos sobre la marcha en la segunda mitad, otorgando la razón al técnico vallisoletano en su interpretación de los partidos.

Penalti y asistencia

La aportación de los revulsivos no solo se refleja por el cauce directo de los goles. El pasado fin de semana, sin ir más lejos, Neftali provocó con una hábil anticipación el penalti que Carmona transformó en el primer gol para comenzar a someter en el marcador al Extremadura. Una semana antes, frente al Nástic, el propio Nacho Méndez protagonizó una preciosa incursión por la banda derecha, con un cambio de ritmo y una finta que desembocó en la asistencia de gol a Robin Lod.

Otra vuelta de tuerca en ese equipo que se torna más vertical con el paso de los minutos, cuando calienta el músculo, es que el 80% de esos cinco goles que acumula el equipo llegaron a partir del minuto 70. Y el 60%, a partir del minuto 80 de los partidos, cuando el Sporting más se ha desmelenado en ataque. A todo eso hay que unir la solvencia con la que Baraja dirige al Sporting en El Molinón, con trece victorias en quince encuentros, con los lunares de los partidos ante el Barcelona B y la dolorosa derrota frente al Valladolid en el 'play off'. Nueve de esos partidos han terminado con la portería a cero, con 33 goles a favor y solo 10 en contra. Marca de la casa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos