«Ver a mis hijos es mi regalo diario»

«Ver a mis hijos es mi regalo diario»
Manuel Vega-Arango sopla las velas de la tarta que EL COMERCIO le entregó con motivo de su 80 cumpleaños. / DANIEL MORA

Manuel Vega-Arango cumplió ochenta años acompañado por sus más allegados

DANI BUSTOGIJÓN.

Fiel a su rutina diaria, Manuel Vega-Arango acude al mediodía al Club de Tenis Gijón. Saluda a los empleados que se encuentran en la recepción y cruza el salón de la entrada para sentarse en su mesa favorita, junto a la cristalera, desde la que se ven las pistas de tenis. Es su cumpleaños, pero no por ello cambia de hábitos. Se dispone a leer la prensa del día, pero antes atiende a EL COMERCIO para conversar unos instantes sobre una fecha tan señalada para él y para sus familiares.

«Es un día especial, pero no hay que perder de vista que la vida sigue», reflexiona Vega-Arango, quien ayer cumplió ochenta años acompañado por sus más allegados. No obstante, disfruta de una numerosa familia, en la tiene nueve hijos y doce nietos. Aunque algunos de ellos no pudieron estar ayer junto a él, ya que trabajan fuera de España, como es el caso de su hijo Felipe, director técnico de la Selección de las Islas Salomón. Precisamente Felipe fue el primero en felicitar a su padre al aprovecharse del cambio horario, con nueve horas de 'ventaja'. «Me llamó a la una y media de la noche y estuvimos hablando de nuestras cosas. Me deseó que pasase un día feliz y mandó recuerdos para sus hermanos y para toda la familia», indica Vega-Arango, en tono sosegado, mientras recuerda esa conversación.

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El que fuese presidente del Sporting durante 21 años -divididos en dos etapas muy diferentes- insiste en la importancia de «mantener a la familia unida y pasar tiempo con ella». Tal vez sea ese el único deseo que pide, instantes antes de soplar las velas de la tarta, con tintes rojiblancos, le entregó este periódico: «No espero ningún regalo especial, no me hace falta. Ver a mis hijos es el regalo que tengo todos los días». Confiesa Vega-Arango que estos ochenta años le pasaron «de una forma rapidísima» y de todo este tiempo se queda con la sensación de «haber sido generoso en todos los sentidos».

De pronto suena su teléfono móvil, quizás sea otro mensaje de felicitación, como así sucedió durante toda la mañana, pero Manuel Vega-Arango no desvía su atención. Continúa hablando sobre el Sporting, al que le desea el ascenso a Primera. «Espero que se haga una buena temporada y que el equipo responda», comenta, consciente de que la Segunda División, este año, «va a ser muy difícil».

Pese a las dificultades, Vega-Arango tiene claro que los seguidores se mantendrán al lado del equipo. «Aunque haya reveses en el tema deportivo, la afición resiste y sigue apoyando al club. Deseo que el Sporting le de una alegría grande a su afición».

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