Un «hecho insólito» en Segunda División hizo cambiar los planes a Miguel Torrecilla

A. M. GIJÓN.

La idea con la que comenzó a trabajar la secretaría técnica del Sporting para reforzar el ataque era encontrar a su goleador en el mercado nacional. Un hecho que, con el paso del tiempo, se fue complicado por diferentes causas. La principal se debió al alto precio que solicitaban los clubes por sus delanteros y la segunda por un «hecho insólito» que ayer explicó Miguel Torrecilla.

El director deportivo destacó que «los diez máximos goleadores de Segunda juegan en Primera». Un movimiento que dejó a los equipos de la categoría de plata casi sin opciones de poder incorporar a sus filas a un delantero que le asegurara un buen número de tantos.

Así pues, la búsqueda de un futbolista que firmara los goles rojiblancos se complicó. «No había pasado nunca que todos los arietes ascendieran de categoría», exclamó el salmantino. Por ello, su equipo de trabajo comenzó a activar las diferentes opciones que le ofreció el mercado extranjero.

«Aprovechamos las oportunidades de traer a jugadores que habían jugado 'Champions League' y les convencimos para que se unieran a nuestro proyecto», dijo Miguel Torrecilla haciendo referencia a futbolistas de la talla de Djurdjevic y de Robin Lod.

«En España no nos quedó otra que esperar hasta el final y así salió la operación de Álvaro Jiménez. En cuestión de horas el futbolista terminó aquí, algo que casi nadie se podía imaginar, ni siquiera él», afirmó. Por el que no tuvo paciencia Torrecilla fue por Álex Alegría. El encargado de la parcela deportiva quiso al delantero en el Sporting, pero el deseo del jugador de estar en Primera División le llevó a firmar su compromiso con el Rayo Vallecano a falta de unas horas para que se diera por concluido el mercado veraniego.

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