«Puedo aportar calidad y desequilibrio al equipo», asegura Isma Cerro

Isma Cerro cubre el balón ante la presión de Molinero. / A. GARCÍA
Isma Cerro cubre el balón ante la presión de Molinero. / A. GARCÍA

«No me fijo en lo que hizo Jony en Gijón, tan solo me centro en mí», afirma el extremo rojiblanco

A. MAESE GIJÓN.

Sus brazos tatuados le convierten en un futbolista inconfundible sobre el terreno de juego. Después de tres semanas de pretemporadas con el primer equipo, muchos son los seguidores que todavía no reconocen a los jugadores que llegaron procedentes del filial.

Isma Cerro fue ayer el protagonista del día en Mareo tras la sesión matinal dirigida por Rubén Baraja en el campo número cinco. El extremo analizó los 21 días que lleva en el primer equipo como un futbolista más dentro de un vestuario que se encuentra en construcción.

«Todo el mundo cree que tiene opciones de jugar y en ello me encuentro, en hacerme un hueco en el equipo», explicó el extremo diestro. Aún es pronto para sacar conclusiones. Al menos así lo ve Rubén Baraja, que prefiere seguir observando la adaptación de los canteranos.

Isma Cerro ya ha demostrado tener personalidad y carácter en los terrenos de juego. Lo hizo la pasada temporada en el filial, pero también se ha dejado notar en los primeros partidos amistosos del Sporting. «Vengo a aportar calidad y desequilibrio en el juego», espetó el joven futbolista sobre el fútbol que puede desempeñar en Segunda.

Al igual que el resto de sus compañeros del pasado curso en el filial, Isma Cerro destacó la «ambición con la que llegamos después de una gran temporada en Segunda B». Respecto a la presión que puede generar ser uno más del primer equipo rojiblanco, el futbolista fue contundente en su respuesta: «No tenemos nada que demostrar porque ya lo hicimos el año pasado».

Pese a ser diestro, Rubén Baraja lo sitúa en la banda izquierda por delante de Roberto Canella. Una posición que le facilita el regate hacia el centro y le abre la opción de poder encontrar un hueco para armar su disparo desde la frontal del área. «Me adapto bien a cualquier posición», comentó al respecto. Como todo jugador, Isma tan solo quiere «estar sobre el campo y tener minutos independientemente del lugar en el que me sitúe el entrenador».

En cuanto a su relación con el técnico vallisoletano. El extremo subrayó la buena relación que se ha creado entre el cuerpo técnico y el vestuario. «Busca lo mejor de nosotros y quiere que mostremos personalidad en el campo», explicó.

Los deseos de Cerro son los mismos que los del sportinguismo. «Quiero subir a Primera con el Sporting», afirmó el atacante, al que se le recordó la figura de Jony por compartir la misma posición. «No me fijo en lo que hizo Jony en Gijón, tan solo me centro en mí y en seguir mejorando», concluyó.

Isma Cerro volverá a disfrutar esta tarde de minutos en León. En principio lo hará en la banda izquierda. En sus botas está el poder adueñarse dicha posición, que desde la salida de Jony ha quedado huérfana. En dicha pugna hay que añadir a Robin Lod.

El finés, se estrenó el pasado viernes ante el Langreo por delante de Canella. Lo hizo además con un gol. A falta de dos minutos para el final del encuentro, el atacante definió a la perfección un centro desde la derecha que remate por dos veces antes de sellar el definitivo 2-0. Si finalmente Torrecilla es capaz de contratar a otro mediapunta, el finés podría terminar desplazado en la banda. Lo que supondría una dura competencia para Isma Cerro.

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