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Carlos Castro, con el guardameta José Luis en el suelo, tras marcar el gol de la victoria del Sporting. / JOAQUÍN BILBAO

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Carlos Castro rompe la monotonía en Miramar

  • Un espectacular Bustos, Viesca, Rachid y Pablo Pérez dejan un buen regusto en el gris estreno del Sporting

  • En un encuentro aburrido, en el que el equipo de Abelardo desperdició varias ocasiones, decidió el delantero de Ujo

El Sporting superó al Marino con un solitario gol de Carlos Castro en el primer ensayo de la pretemporada para ambos equipos. En los rojiblancos destacó la presencia, por primera vez, de Álvaro Bustos y Carlos Viesca, en el primer tiempo, y de Benito, Meré, Rachid y Carlos Castro, en el segundo. Stefan Scepovic, junto al resto de los futbolistas que no participaron, presenció el encuentro desde la grada. El serbio, curiosamente, se estrenó el verano pasado en Miramar.

Abelardo utilizó el partido para repartir minutos como una sesión más de trabajo, por lo que se notó el cansancio y las ideas poco fluidas de la fase inicial de la pretemporada. De todas formas, el conjunto gijonés fue bastante superior a un entusiasta Marino en un partido que controló en todo momento.

En la primera mitad, el equipo de Abelardo se mostró seguro en defensa, agresivo en el centro del campo, zona en la que Sergio y Nacho Cases aportaron un alto grado de recuperación, y de fluidez en el ataque, pero con bastantes despistes en el remate. En esta fase, lo más destacado fue el juego virtuoso de Álvaro Bustos, con un regate fácil y espectacular. El internacional gijonés se compenetró bien con Viesca, otro debutante que causó buena impresión.

Antes del descanso, los gijoneses gozaron de media docena de ocasiones claras de gol para abrir la cuenta en Miramar, pero se registraron demasiadas imprecisiones en el remate. Luis Hernández tuvo una muy diáfana, Ponzo se lució en un disparo lejano de Sergio Álvarez, y Barrera, Carmona y Guerrero no encontraron el disparo correcto en sus intentos.

El segundo tiempo mantuvo la superioridad de los gijoneses, con muy pocas salidas del Marino hacia el territorio del Sporting, aunque los locales tuvieron una ocasión para sorprender a los rojiblancos en un bote en el que Imanol le ganó la posición al canterano Jorge Meré. Fue una de las escasas aproximaciones del Marino, porque el resto tuvo un claro color rojiblanco. El jugador más activo en esta fase del encuentro fue Pablo Pérez, con buenos toques en la mediapunta, aunque desperdició una clara oportunidad al recrearse en exceso buscando un rematador cuando él mismo podía haber resuelto la jugada.

De forma paralela, empezó a dejarse notar el franco-argelino Rachid, un futbolista con un toque de buena calidad, intermitente en sus intervenciones. El futbolista rojiblanco protagonizó la jugada más espectacular del partido, con un arranque vertical desde el centro del campo para plantarse en el área local y facilitar una sobresaliente asistencia a Carlos Castro, quien ganó la posición a los centrales, paró el balón y superó a José Luis. Un bonito gol que marcó las diferencias en un partido de ritmo lento y con demasiadas imprecisiones.

En la última fase del partido se mantuvo la superioridad gijonesa, con frecuentes entradas por las bandas, pero, tanto Jony, como Santi Jara, se perdieron en imprecisiones.

El Sporting cubrió el expediente de un entrenamiento más a base de detalles aislados. Abelardo intenta dar al equipo un sentido práctico, con una defensa sólida y un centro del campo agresivo. En este aspecto se vieron los detalles del trabajo, más en el primer tiempo con el trivote Sergio-Cases-Barrera, con el futbolista de Viella en una posición más ofensiva, mientras que en el segundo se vio la fuerza de Mandi y las habilidades de Rachid, que se completaron con el buen toque de Pablo Pérez. La asignatura que queda pendiente de mejorar es la del remate. Los gijoneses tuvieron numerosas ocasiones de gol, mientras que, tanto Cuéllar, como Alberto, se encontraron con un partido demasiado tranquilo.

La agresividad de Cámara

De los seis debutantes, agradó el juego de Álvaro Bustos, así como la participación de Viesca, un lateral que recuerda la agresividad y el estilo de Raúl Cámara, aunque con mejor toque. Jorge Meré tuvo detalles aislados, pero se le vio algo nervioso y confiado en acciones puntuales. Rachid empezó discreto para luego poner un toque de calidad, así como Pablo Pérez, quien estuvo muy activo, pero impreciso en el último pase. Mientras, Carlos Castro, el goleador de la tarde, tuvo pocas opciones de intervenir por la falta de solidez en el juego ofensivo del Sporting, aunque aprovechó la única oportunidad que le llegó.

Por su parte, el Marino fue un equipo ordenado, pero también evidenció estar corto de preparación, con una notable diferencia en el aspecto físico.