«El secreto de aquel equipo es que éramos un grupo de amigos»

Enrique Morán y su hijo siguen desde su casa de Madrid el partido de Copa del Sporting./NEWSPHOTOPRESS
Enrique Morán y su hijo siguen desde su casa de Madrid el partido de Copa del Sporting. / NEWSPHOTOPRESS

El legendario extremo rojiblanco acudirá este fin de semana a Gijón para participar en el homenaje a la plantilla de la temporada 1978-1979

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

Ataca el Sporting en Los Pajaritos y Enrique Morán (Pola de Lena, 1953) juega con los pies como intentando golpear un balón imaginario en el salón de su casa madrileña mientras sigue el partido copero por televisión junto a su hijo. El legendario extremo rojiblanco, autor de los dos últimos goles en el histórico debut europeo ante el Torino, regresa hoy a Gijón para participar en el homenaje a la plantilla de aquella temporada.

-¿Se había dado cuenta de que se cumplían cuarenta años del debut europeo antes de que le invitaran al homenaje?

-No lo había pensado, pasan tantos años... Lo vi en la prensa y me di cuenta. Me hizo mucha ilusión la invitación de los organizadores. Que se acuerden de aquel día histórico es bonito. Seguro que pasamos un fin de semana fantástico recordando una buena época.

-Habrá compañeros con los que hace mucho tiempo que no coincide.

-A los asturianos los veo todos los años en la entrega de insignias de la Asociación de Veteranos, pero a Rezza y Doria hace cuarenta años que no los veo. ¡Es más de media vida! Si no han envejecido mucho, espero reconocerlos (ríe).

-¿Recuerda con nitidez el partido ante el Torino?

-Alguna vez he visto por internet el resumen, pero se ve muy mal. Recuerdo los goles. Tuve la suerte de meter dos goles. El primero lo metió Ferrero de córner, en el segundo hizo él la jugada y me la dio a mí para que rematara. El tercero fue después del descanso. Disparé cruzado con la zurda después de un pase que me dio Ciriaco. Fue muy bonito jugar el primer partido de la historia del Sporting en Europa y marcar dos goles, porque lo normal sería que Quini hubiera marcado los tres goles.

-Imagino que la ciudad respiraba un aire especial.

-Sí, en los periódicos leíamos reportajes sobre el 'Eurosporting' y, quieras o no, le daba un aire de mucha importancia. Además, en esa época era un equipo importante en Italia. Recuerdo que hubo gente que llevó bengalas al campo y nos impresiono, no era normal entonces. Menos mal que todo salió bien. Fue emocionante y bonito.

-¿Qué tenía aquel equipo?

-Casi todos éramos del mismo sitio, salvo los argentinos y Maceda. Ahora es diferente, ya no se juega con extremos como Ferrero y yo. Son los laterales los que hacen esa función. Fue una época muy buena, porque nos juntamos una serie de jugadores buenos y que nos llevábamos muy bien. El secreto de aquel equipo es que éramos un grupo de amigos. Estábamos todo el día de broma.Yo, que estoy en Madrid y los veo una vez al año, cuando vuelvo a coincidir con ellos tengo la sensación de que nunca he dejado de verlos. Son los amigos de siempre, los de cuando jugábamos juntos. Eso no se pierde y es primordial.

-Seguro que tendrán muy presente a 'El Brujo' en estos tres días.

-Si algo siento mucho en este homenaje es que falten Quini y Castro. Quini especialmente, porque es muy reciente su adiós. Lo iba a pasar tan bien...

-Miera destacaba hace unos días en una entrevista con EL COMERCIO los elogios que recibía aquel Sporting por su propuesta por toda España.

-En nuestra época nos recibían bien en todos los campos porque hacíamos un fútbol muy bonito, nos valoraban mucho. Íbamos a jugar a Zaragoza o donde fuese y la prensa nos destacaba, caíamos bien. Creo que es algo que sigue pasando.

-¿Hace mucho que no va a El Molinón?

-Durante el año voy a Asturias algún fin de semana y, si coincide que juega el Sporting, voy a verlo. A mi hijo lo he llevado muchas veces a El Molinón. Me ha salido sportinguista a tope (ríe).

-Algo habrá hecho usted para que sea así...

-Tiene 16 años, se llama Enrique, como yo. Él de pequeño me preguntaba de qué equipo era porque habiendo jugado en el Sporting, el Betis, el Barcelona y el Atlético... Yo siempre le dije diplomáticamente que de los cuatro, porque en todos me trataron muy bien y hay que ser agradecido en la vida, pero particularmente siento mucho más por el Sporting. A mi hijo le pasa lo mismo, es sportinguista al cien por cien. Desde Madrid vemos todos los partidos que podemos y si no, los seguimos por la radio.

-¿Saldrá futbolista como el padre?

-(Ríe) Juega de delantero como yo. Creo que tiene más calidad que yo. Yo era rápido y habilidoso, él es más lento, pero muy técnico, le pega con las dos piernas. Está en el Chamartín Vergara, en su primer año juvenil. Yo despunté con 18 años cuando fui al Ensidesa y coincidí con Quini, Castro, Cundi y Redondo, así que espero que él haga lo mismo (ríe). Hay que esperar un poco. ¡A ver si sigue la misma trayectoria y dentro de dos años está en el Sporting! Cuánta ilusión me haría a mí.

-¿Y cómo ven en casa de los Morán al Sporting actual?

-El otro día cuando perdió a última hora contra el Deportivo pegamos unas voces y cogimos un cabreo... Lo seguimos con mucha pasión. Él tiene solo 16 años, pero sabe mucho de fútbol y siempre dice que la Segunda División es muy complicada. hay que ser muy regular y sacar los partidos adelante, da igual jugar bien o mal. Ojalá este año tengan suerte y podamos subir de una vez.

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