«Mi único objetivo para 2018 es subir a Primera»

Nacho Méndez posa con cuatro balones en el campo número 2 de Mareo. / ARNALDO GARCÍA
Nacho Méndez posa con cuatro balones en el campo número 2 de Mareo. / ARNALDO GARCÍA

El canterano afronta el nuevo año con la esperanza de consolidarse en el equipo y continuar entrando en los planes del técnico

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

Nacho Méndez (Luanco, 1998) aún trata de asimilar el cambio que ha dado su vida en los últimos meses. «Las cosas están pasando muy rápido y todo es nuevo para mí», confiesa el canterano rojiblanco mientras observa las postales con su foto que le ha entregado el club para atender sus compromisos con sus seguidores. Su irrupción en el primer equipo es tal vez la noticia más positiva que deja un 2017 aciago para el Sporting.

-¿Esperaba que todo lo que está viviendo llegaría tan pronto?

-(Sonríe). No me lo imaginaba, pero al final es para lo que trabajas. Es un sueño. Hace unos trece meses estaba jugando en División de Honor. Pasar al primer equipo y llegar a jugar en El Molinón es increíble.

-A Paco Herrera se lo ganó desde el primer entrenamiento.

-Con Paco la relación ha sido muy buena, siempre le estaré agradecido. Es quien me ha dado la oportunidad de cumplir mi sueño y es algo de lo que siempre me voy a acordar.

-¿Pensó que entraría más en sus planes?

-Empecé jugando el segundo partido de Liga contra el Lugo. Creo que ese día por diversas circunstancias no estaba en un buen momento físico. Venía malo con una gripe que me pasó factura y también el debut me pesó. No debo esconderlo, aunque no es verdad que me afectara la presión. Luego es verdad que desaparecí un poco de los planes y solo jugué en Copa, pero creo que entraba dentro del guión. Cada paso que das hacia adelante tiene que venir reforzado desde atrás. Nunca había jugado en Segunda B y la experiencia de los diez o doce partidos que he disputado en la categoría me han venido muy bien para madurar y crecer. Lo que necesito es jugar, no estar parado en el banquillo. Creo que las cosas están siguiendo su curso.

-El día de su destitución le dedicó un cariñoso mensaje en las redes sociales.

-También le escribí personalmente. Quise agradecerle que haya confiando en mí. Se portó muy bien conmigo y me dio la oportunidad de estar con los mayores. La destitución del míster dolió en el vestuario. Es una muy buena persona, muy cercana, más allá de que los resultados salieran mejor o peor. Se dicen cosas, como que el equipo no estaba con él, que no son para nada ciertas. Estábamos a muerte con él. Las cosas no salieron y a todos nos dolió su salida.

-¿Qué tal con Rubén Baraja?

-Estoy muy contento con el nuevo míster. Que haya llegado y me haya dado confianza en sus dos primeros partidos lo agradezco mucho. Fue una pena la derrota en Granada, porque creo que las cosas se están haciendo mucho mejor. Su mensaje ha calado bien en el vestuario y al final la temporada es muy larga. Es verdad que tenemos una distancia que recortar, pero también que el margen de mejora del equipo es muy grande.

-¿Nota mucha diferencia con Paco Herrera?

-Son entrenadores diferentes. El trato personal no es tan cercano como con Paco, pero tiene las cosas muy claras. La mentalidad del equipo hay que cambiarla. Los entrenamientos ahora son más intensos y dirigidos a un aspecto táctico. Eso quedó reflejado en el partido contra el Tenerife, donde solo con dos días de entrenamiento suplimos aplicar sobre el campo los tres o cuatro conceptos que pudimos trabajar.

-¿Qué le ha pasado al equipo en los dos últimos meses?

-Muchas veces en esto del fútbol hay cosas que no te puedes explicar. Entras en una racha negativa y parece que tiras y da en el palo mientras que cada vez que te disparan a ti rebota en cualquier lado y entra. Coincide todo: las lesiones, las jugadas aisladas en partidos en que no mereciste perder... Creo que no hay que esconderse. No estábamos haciendo las cosas bien, pero también nos faltó por momentos esa pizca de suerte.

-¿Qué le pide a 2018?

-Estamos a siete puntos del 'play off', pero hay que mirar más arriba. Mi único objetivo para 2018 es subir a Primera, no puede haber otro. A nivel personal espero seguir creciendo. Tengo todavía 19 años y debo seguir trabajando para adaptarme a la categoría, porque me queda muchísimo margen de mejora.

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